La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua recordó sobre el 43 aniversario de la insurrección heroica de Estelí y reflexionó sobre esa jornada de liberación orientada por el FSLN y dirigida por el comandante legendario, militante sandinista El Zorro, Francisco Rivera Quintero.

“Buenas tardes queridas familias de esta nuestra Nicaragua, esa Nicaragua a la que cantamos con orgullo, con valor, con amor Salve a ti Nicaragua en tus Suelos y en tus Cielos, porque ya no rujan los gritos atronadores del odio, los cañones, las armas que decían que no mataban, ya no ruja, ni se tiñe, y Dios mediante y con la Fuerza de Cristo Jesús, ni se tiñe, ni se teñirá con sangre de hermanos tu glorioso pendón bicolor”, proclamó la Vicepresidenta.

“Así le cantamos, así decimos, Salve a Ti Nicaragua, Patria de Todos, porque te amamos, te queremos, te defendemos, te vivimos, armoniosa, generosa, de valores, de principios, de vida buena, en familia y comunidad, vida para aprender, vida para estudiar, vida par atrabajar, vida para prosperar para luchar contra la pobreza que nos impusieron y la sacrílega pobreza que nos dejaron los mismos que nos atacaron, los mismos que asesinaron la paz en nuestra Nicaragua”, subrayó.

Vida tranquila, vida segura, vida armoniosa, vida en familia, vida con alegría y agradecimiento al Padre porque nos reconocemos hermanos, fraternidad y solidaridad imperando, porque es lo que nos da toda la fortaleza que necesitamos y que Dios derrama para vivir progresando, seguridad y paz, trabajo y paz, estudio y paz, salud y paz, valores, ideales, cultura e identidad nacional y nuestra identidad es solamente para nosotros los que amamos a Nicaragua, nuestra identidad es cultura de paz, nuestra identidad es defensa de la paz, heroísmo, soberanía, alegría de vivir con conciencia de libertad, dignidad, fraternidad, identidad”.

La Compañera Rosario recordó que 7 de abril se cumplen 43 años de la segunda insurrección de Estelí, “la dictadura del odio, la guardia genocida. Imagínense aquí, narrado por nuestro querido compañero Francisco Valenzuela, dice: Fue una jornada de liberación orientada por el FSLN y dirigida por el comandante legendario, militante sandinista El Zorro, Francisco Rivera Quintero”.

Explicó que cuando hablamos de las dictaduras del odio y del crimen, “a esa insurrección, la guardia genocida le hizo frente bombardeando indiscriminadamente la ciudad de Estelí, causando muerte, dolor, destrucción, Dios los cría… y ellos se juntan... igualito, causando asesinatos y daños al pueblo”, recalcó.

En abril también...

“El mismo gen, el mismo mal, el mismo corazón lleno de odio, el que quemó arrasó, bombardeo y quemó, arrasó, torturó, secuestró en abril, en abril de 1978, empezaba los últimos días de la genocida y la criminal dictadura, este otro episodio de odio que vivimos en abril también, bueno no duró tanto, pero impusieron destrucción, error, crímenes, el mismo odio, la misma cultura de muerte, porque muchos de los que sembraron terror y odio en abril vienen de esas raíces terribles y temibles del somocismo, y por eso decimos con odio nunca más, somocismo nunca más y por eso decimos nunca, nunca permitiremos que vuelvan a atacar la paz, la concordia y el espíritu de nuestro pueblo que es de alegría, de trabajo, de buena voluntad”.

“El somocismo en Estelí, en el año 1979 quemó, es la misma cultura, ya lo decíamos, quemó el antiguo Hospital San Juan de Dios y asesinaron ahí en ese hospital, fíjense si no es idéntico, asesinaron en ese hospital a más de 40 pacientes, y al personal médico, entre ellos los heroicos doctores Alejandro Dávila Bolaños y Eduardo Cerda, eso sucedió en el año 1979, hace 43 años, y en abril, los herederos del odio, del somocismo, del lacayismo, del servilismo, de la servidumbre al yanqui, mostraron sus mismas garras, sus mismo corazón, de verdad, de verdad petrificados, corazones de piedras, son capaces de cualquier cosa con tal de servirle al yanqui, con tal de asentar lo que ellos creen que es su dominio, y ya a estas alturas de la vida debemos saber que nadie domina o controla a nadie, que la conciencia de los pueblos va creciendo y que este es un país de amor, paz, de familia de comunidad, donde los que crece todos los días es la conciencia de dignidad nacional”, explicó.

“Honor y gloria a los héroes de Estelí, ciudad heroica, varias veces heroicas, honor y gloria a los héroes de Nicaragua en todo tiempo y bueno, el lugar en el estercolero de la historia para los que odian, para los que asesinan, para los que masacran, ahí está su lugar, en el basurero de la historia, porque realmente tanta crueldad, tanta vileza, solo tiene la misma raíz, la ambición y la servidumbre por ambición y el odio, ese veneno, ese tóxico, que debemos trabajar más y más para erradicar”.

“Nosotros pensamos y lo decimos claramente para quienes asesinaron a nuestro pueblo, ni perdón, ni olvido, eso está claro, para quienes se atrevieron a bendecir los crímenes no puede haber perdón, y no puede haber olvido porque traicionar la confianza de las familias, de los seres humanos, de un pueblo, traicionar la confianza, cuando todos sabemos… eso ha venido cambiando, pero en las culturas tradicionales de nuestros países, sobre todo en América Latina, hay autoridades: los médicos, los maestros, los servidores del pueblo y luego los pastores, y traicionar la confianza del pueblo, eso es un sacrilegio, un sacrilegio por eso en el nombre de Jesús que ya sabemos como sacó del templo a los que no merecían estar en los templos, nosotros decimos, ni perdón, ni olvido, esa es la purita verdad, y cuando oramos y cuando doblamos rodillas y cuando pedimos a Dios por la salud de la Patria, la salud que quiere decir la Patria en Libertad, dignidad, fraternidad y solidaridad, y la salud en la familia, en el hogar, en la comunidad, cuando doblamos rodillas y pedimos a Dios esa comunicación fuerte, esa comunicación genuina de ser human que reconocen al Dios verdadero de Dios, cuenta, sobre todo porque quienes decían representar esos valores, traicionaron la confianza del pueblo y eso es imperdonable”.

La Compañera Rosario señaló que gracias a Dios el mundo entero ha ido cambiando en relación a esas tradiciones y a dónde se coloca el sentido de autoridad, “porque son muchos en el mundo, no les reconocemos autoridad ni para constituirse en patrones, que es lo que quieren ser, dueños de la humanidad, ni autoridad para reglamentar la vida de los seres humanos, los destructores, destructores del planeta, creadores de crisis de todo tipo no pueden ser autoridad y los pueblos vamos viendo cada vez más claro, vamos viendo con ojos de corazón, del alma, de espíritu que la autoridad tiene que asentarse en una fuerza moral inspiradora, liberadora, que nos muestre caminos de bendición para avanzar, no de maldición, de bendición para avanzar más allá de todos los vicios, y para todos los días tratar de superar nuestras fallas humanas, nuestros errores humanos, porque todos somos pecadores, y eso es cierto, pero quienes han pecado traicionando la confianza de los pueblos, y bendiciendo los crímenes, la muertes, las agresiones, llamados de atención -dicen- son las agresiones, eso es imperdonable, y eso no puede ser autoridad”.

Ni perdón, ni olvido...

“Todos los días tener presente y más en este abril de tanta alegría, de tanta concordia, defensa de la paz, del bien, de la unión familiar, todos los días recordar, que tanto aquí como en otras partes del mundo, no puede haber perdón ni olvido para los criminales, los terroristas, los genocidas, los que asesinan el derecho de los pueblos, los que matan el derecho de los pueblos a vivir tranquilos, seguros, trabajando, educándonos y ejerciendo nuestro derecho a asumir nuestras existencias en rutas de culturas que nos son propias y cuánto nos ha defendido a nosotros en Nicaragua esa cultura nuestra que no es la cultura del somocismo que algunos todavía cargan, desgraciadamente adentro, sino la cultura nuestra genuina, popular, de esa identidad que nos hace hijos inspirados de Darío, de Sandino y de todos nuestros héroes nacionales”.

“43 años de la insurrección heroica de Estelí y Siempre más Allá Luchando por la Paz, luchando por la alegría, luchando por los derechos y luchando por el futuro que queremos y que merecemos”, finalizó la Compañera Rosario.