El Sandinismo siempre ha tenido un compromiso fundamental con la Paz porque siempre ha entendido que la Paz es la condición imprescindible para la reducción de la pobreza y la verdadera libertad y prosperidad de las familias nicaragüenses.
Como viene haciendo desde hace ya 19 años, Nicaragua afronta también 2027 con un presupuesto que sitúa en el centro la lucha contra la pobreza y una concepción del desarrollo y la modernización del País.
Al mirar el camino recorrido por nuestra Nicaragua, vienen a mi corazón aquellas palabras del salmista: «Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares» (Salmo 126,5).
El vendepatria Emiliano Chamorro Vargas perdió las elecciones presidenciales de 1924 en Nicaragua, pero su derrota no puso fin a sus ambiciones de poder.
Cuando el General Augusto C. Sandino se negó a entregar las armas en 1927, sabía que tenía por delante una lucha difícil contra las tropas de Estados Unidos.