El general en retiro Omar Halleslevens, destacó que la acción del asalto de la Casa de Chema Castillo del 27 de diciembre de 1974 tuvo un gran impacto en la conciencia del pueblo, alentó la lucha insurreccional y marcó una nueva etapa que culminó el 19 de julio de 1979, con el triunfo de la Revolución Sandinista.

Halleslevens hizo un breve recorrido por la lucha libertaria del FSLN a lo largo de los años, hasta llegar a la etapa de acumulación de fuerzas en silencio y luego analizó la toma de la Casa de Chema Castillo, con la que el Frente Sandinista rompió el silencio y demostró que Anastasio Somoza era vulnerable y que el fin de su dictadura era inevitable.

“Creo que esta acción hay que enmarcarla dentro de lo que es el contexto amplio, grande, macro de Nicaragua”, afirma el General (R) Halleslevens.

“Nicaragua es un país que ha tenido sus diferentes momentos históricos que padeció la brutalidad de una dictadura, como fue la existencia de la dictadura de Somoza”.

Señaló que eso trajo como consecuencia que nuestro pueblo siempre ha sido luchador, rebelde contra la imposición, ya sea en un momento contra los europeos, y en otro momento contra los norteamericanos.

Un pueblo rebelde

“Desde que nos independizamos entre comillas, de los españoles, pues quedamos con los norteamericanos en presencia y desde ese momento si revisamos la historia, ha sido una vida de rebelión, en todos los momentos”, añadió.

“Eso trajo como consecuencia la existencia de Benjamín Zeledón, del General Sandino y por supuesto, la existencia posterior de la fundación o el surgimiento de los nicaragüenses que en ese momento sentían la necesidad y la  obligación de luchar contra la dictadura Somocista, o sea el surgimiento del Frente Sandinista de Liberación Nacional, señaló.

“El Frente desde que surge es una parte de nuestra sociedad, una representación del pueblo, de esa vocación del pueblo, de esa necesidad del pueblo de liberarse de esa dictadura, y es el Frente en lucha muy clara, muy precisa, siguiendo prácticamente los mismos lineamientos, nada más que ubicados en otro contexto que tenía Sandino, la autodeterminación, la liberación, la no existencia de una mano extranjera que nos venga a indicar qué tenemos que hacer los nicaragüenses y la posibilidades de desarrollarnos con nuestros propios esfuerzos, con nuestras propias fuerzas y medios, con nuestras propias fuerzas motrices de lo que es el pueblo de Nicaragua y de la sociedad nicaragüense”, profundizó.

“Esta historia del Frente todos la conocemos, es una historia de muchas actividades con encuentros victoriosos, con golpes que sufrió el Frente, siempre teniendo como un común denominador la historia de Nicaragua, de nicaragüenses, malos hijos de Nicaragua que hoy también se manifiesta desde un primer momento las invasiones o la participación de fuerzas norteamericanas fueron pedidas en su gran mayoría por hijos de esta Nicaragua, que traicionaron, que vendieron, que pensaron que teniendo la existencia  de una fuerza extraregional para imponernos su voluntad, y decir qué teníamos que hacer, que era correcto”, recordó.

“Eso es ser vendepatria y eso es ser como dicen traidor a la sociedad, a la Nicaragua que todos queremos. Ese ha sido un común denominador y así lo vamos a ver en todo el transcurso de la historia, así llegamos al inicio, a lo que fue la fundación, tenemos los momentos que se vivieron con Raití y Bocay, que también ya lo conocemos, donde compañeros del Frente, ya el Frente organizado, entregaron sus vidas, luchando, combatiendo con las armas en la mano para que Nicaragua fuera libre”.

El General en retiro Omar Halleslevens recalcó que sin tener en mente que Nicaragua iba a ser libre mañana o que ellos iban a ver la libertad, “simple y llanamente la convicción del sandinista, la disciplina del sandinista, la formación ideológica, la decisión, la representatividad de sentirse de que un pueblo quiere liberarse, es que llevó a muchos nicaragüenses a participar en estos momentos de lucha”.

Refirió que después de 1970 el Frente toma la decisión de entrar en una etapa de acumulación de fuerzas en silencio, “no porque se haya doblegado, no porque haya tenido menos capacidad, simple y llanamente lo hace con una análisis de nuestros dirigentes, en aquel momento,  Carlos, de Daniel Ortega, José Benito escobar que estaban en la Dirección, Pedro Aráuz y se toma la decisión de acumular fuerzas organizándose, en correos, en el campo, en la ciudad, en la montaña que tenía en aquel momento como algo estratégico, ese es un periodo que poco a poco  se viene desarrollando inclusive sin afectar o sin hacer público algunas acciones que se desarrollaron por el Frente”.

Y ese es el periodo que viene a cerrar la etapa del 74 con la acción de Chema Castillo, enfatizó.

“La acción de Chema Castillo no hay que verla aislada, en el momento que se da como una acción posiblemente planificada, para salir, es la culminación de una etapa, como ha habido otras etapas en la historia del Frente Sandinista y como siguieron habiendo etapas posteriores al 74, hasta llegar al 79 con el triunfo de la Revolución”, reflexionó.

Los traidores

“Debo decirte que en la historia nuestra hemos tenido siempre la existencia de estos que hoy se conocen y se llaman los puchos”, explicó.

“Debo decir que hemos tenido la existencia de estos que son traidores, personas que no ven en el nacional, en la sociedad, en Nicaragua, las posibilidades de desarrollarse, de ir para adelante, de querer un pueblo con una calidad de vida mejor, cada día, de querer un pueblo que vaya desterrando la pobreza, que vaya dejando la pobreza extrema como ha venido sucediendo en Nicaragua en los últimos 12 años y más bien viendo intereses personales, intereses mezquinos y obedeciendo líneas, nortes de países extranjeros, pensando que eso es lo que Nicaragua quiere”, advirtió.

Destacó que Nicaragua lo que quiere es la autodeterminación, su soberanía, el respeto a nosotros mismos los nicaragüenses. “Nicaragua quiere la paz, Nicaragua quiere la estabilidad, Nicaragua quiere seguridad, certeza y quiere que sigamos, continuemos, por ese camino que hemos venido desarrollando”.

Recordó que el Comando lo integraban 13 compañeros y lo dirigía Eduardo Contreras que fue el primer comandante Cero que hubo en Nicaragua, no tenía número los otros miembros sí, el cual los identificaba. 13 prisioneros estaban en las celdas del somocismo y fueron liberados.

“El Frente Sandinista estaba completamente claro  que a raíz de esa acción Somoza iba a desatar la represión más brutal que podría desarrollar, como así sucedió”, añadió.

Tres mujeres participaron en la acción directamente: Olga López, Eleonora Rocha y Leticia Herrera. De apoyo estaba Charlotte Baltodano que ya falleció.

Sobre Charlotte expresó: “Tronco de compañera, ella se preparó con nosotros en el comando, ella tenía deseos de participar, estaba una compañera de León, que también falleció en la guerra y otros dos compañeros de Subtiava que ellos tuvieron una temporada, también fallecieron en la guerra”, rememoró Halleslevens.

Recalcó que el el Frente Sandinista estaba completamente claro de que “una vez que se rompieran los fuegos como se dice, Somoza iba a actuar con toda las características que tenía, era una dictadura, una guardia nacional que en este acto ha sido golpeada en su moral y fue lo que vino posteriormente a partir del 75”.

Destacó que en esta acción “por primera vez en la historia, a un Somoza prepotente, acostumbrado a dar órdenes para matar y con una guardia que eran sus secuaces, también acostumbrados a recibir órdenes y por sí solos asesinar, por primera vez en la historia se le dice lo que ellos tienen que hacer”, dijo el General en retiro Omar Halleslevens.

“Por primera vez sale lo que conocemos, la publicación de dos manifiestos, dos comunicados del Frente Sandinista, el pedido en primer lugar la liberación de todos los compañeros que eran prisioneros, muchos de ellos con muchos años de estar en la cárcel, en el caso del compañero presidente comandante Daniel, de Jacinto, de Lenín y de Ali, que tenían muchos años de estar presos y que Somoza hacía lo que quería en esos momentos con la vida de las personas y si estos eran sandinistas”, dijo.

“También se le pidió, como será el Frente, en esa época que se le aumentara el salario a los rasos que era una miseria, sin embargo, a los generales, a los coroneles y tenientes coroneles estos tenían otro sistema de vida en el marco de la corrupción y de lo que ellos hacían y deshacían y la publicación de esos comunicados a través de lo que era prensa escrita, televisión y las radios en cadena”.

“Aquello parecía otro país, ver verdaderamente la lectura de todos esos comunicados en una mañana cuando (el tirano) ya había aceptado que se publicaran y un componente económico que en el marco de los puntos que se extraían era el factible a negociar porque no significaba algo cualitativo sino más bien cuantitativo para continuar la lucha”.

El impacto en la conciencia del pueblo y en los combatientes

“Indudablemente una acción de este tipo trae un gran impacto. Yo fui estudiante, siempre estuve participando en manifestaciones, siempre viva el Frente, pero nunca tuve la oportunidad de ver en las calles, con un combatiente armado con una bandera rojinegra”, señaló Halleslevens en alusión a los vítores del pueblo en la calles de Managua cuando los miembros del Comando y los prisioneros liberados eran trasladados al aeropuerto para abandonar el país por la vía aérea, con garantes y mediadores.

“Ese día hubo la oportunidad de ver ahí al Frente Sandinista en carne y hueso, y lo que no esperábamos era ver la cantidad de gente que estaba en las bocacalles vitoreando al Frente y saludando. Aquello era increíble”, confesó el general en retiro.

“Tuve la oportunidad de conversar con compañeros que estaban en la montaña y sobre los efectos que produjeron una vez que apareció la noticia”, relató.

“Cuando oyeron eso fue como un bombazo, eso trae una gran inyección a lo que es la moral, a lo que es la decisión y la motivación para continuar en la lucha y el apoyo de la población, del pueblo”, resaltó el general Halleslevens.

“El Frente un partido luchador, con un Daniel Ortega a la cabeza, luchando siempre, todos los días, eso lo entendió como un reto que se convertiría en asumir el poder en 2007 tras ganar las elecciones en 2006”.

“Ejercer un gobierno con los objetivos que se plantea el Frente como partido, con un dirigente con una gran conciencia social, con una población con un Frente que lo apoya y viene teniendo éxitos como los que hemos tenido en los últimos 12 años”, explicó.

También se refirió al común denominador de los que no están de acuerdo con el desarrollo, “los que se han convertido en puchos de la sociedad, que no han podido ni podrán llevar a cabo lo que ellos quisieran pero que sin embargo, siempre están ahí y siempre están buscando como salvación que alguien venga de afuera a traernos la solución”.

Recomendó que “la solución está aquí entre todos los nicaragüenses buscando el consenso, la estabilidad, abocados a conseguir la paz, el desarrollo, apoyando las políticas públicas que son de beneficio para la sociedad, para Nicaragua, para que efectivamente esos componentes de pobreza y pobreza extrema que ya se han venido reduciendo se continúen reduciendo y que todos los nicas vayamos en la ruta de levantar el nivel de vida de la sociedad nicaragüense”.

“Creo que en esa lógica es que nos hace falta que un componente de esta sociedad se de cuenta que es la única forma de salir adelante, de lograr el desarrollo, que todos vayamos juntos, que todos nos apoyemos y que todos aquí en Nicaragua no esperemos que alguien nos venga a decir ve ahí esta la solución, no, la solución la tenemos nosotros los nicaragüenses”, dijo el general Halleslevens.

“Entendiéndonos, consensuándonos, buscando la paz”, aconsejó.