La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, luego del acto de conmemoración del 85 aniversario del paso a la inmortalidad del general Augusto C. Sandino destacó que hoy es un día histórico para el pueblo nicaragüense, no solo desde el camino recorrido, sino también un día para la historia desde el camino por recorrer.

“Con todo el corazón en alto, con la dignidad en alto, con el espíritu en alto, nosotros los pueblos nuestros de América Latina somos pueblos que no solo tenemos la dignidad en alto, no solo somos laboriosos y trabajadores, somos alegres, y esa alegría cotidiana que se ve en nuestros rostros, en nuestra sonrisa, esa alegría, es una bandera, una defensa, y yo estoy convencida como creyente que esa alegría que reflejamos, decimos y expresamos, tiene que ver con nuestra fe, porque cuando uno tiene fe y confianza, sabe que va adelante y que puede enfrentar y transcender todos los desafíos de la mano de Dios”, expresó.

La compañera Rosario Murillo, se refirió al compromiso del pueblo nicaragüense y revolucionario con los grandes héroes de la patria, quienes dejaron un gran legado y en estos nuevos tiempos nos han permitido vencer todo tipo de situaciones.

“Hoy 21 de febrero de 2019, a 85 años del tránsito de nuestro general de hombres y mujeres libres, también del General Francisco Estrada, del General Juan Pablo Umanzor, nosotros sabemos que ese legado que tenemos de esos héroes, de esos grandes ilustres, padres de la patria, es una enorme responsabilidad porque estos no son tiempos para convocarnos a otra lucha que no sea la lucha por la paz, el cariño, la recuperación de nosotros mismos y de todos los planes de bien común que veníamos desarrollando y que estoy segura tengo la plena convicción y confianza en Dios que vamos a ir desarrollando”, dijo.

“Nosotros caminamos ese legado, desde esa fortaleza espiritual también inmensa que tenía Sandino, que nos hablaba del amor, es decir, Dios como la fuente de todo, por eso decimos que nuestro legado es victorioso porque es un legado de amor”, añadió.

Nicaragua, se encamina hacia un mejor porvenir

La vicepresidenta se refirió al aviso que diera el presidente Daniel Ortega con relación a las pláticas que se estarán realizando próximamente, en las que prevalecerá el bien del pueblo, de las familias y el desarrollo del país.

Lo importante es que hay coincidencias alrededor de la necesidad de recuperar el país después de los daños que le produjeron, no solo a la vida material, sino al alma nicaragüense, porque estoy segura que muchas personas, hombres y mujeres, todavía viven las consecuencias mentales, traumáticas, de esos días terribles; pero como seres humanos nosotros tenemos la obligación de ver para adelante y nuestro pueblo tiene la fuerza para ver hacia adelante todo el tiempo”, destacó.

“Somos un pueblo que buscamos la vida, sabemos trabajar y por eso es que sabemos vencer, viendo para adelante, viendo atrás no podemos cambiar nada, es adelante, es hoy que podemos cambiar la historia. En esos intercambios que están planificándose y construyendo esa confianza porque hay que construirla, y como decía el comandante, estos no son intercambios que vayan a darse a nivel de multitudes, no son tampoco intercambios que vayan a darse para vedetismo mediático, con agendas interesadas, no siempre positivas, no: Creo que estamos en otro momento en nuestra Nicaragua”, enfatizó.

La compañera Rosario dijo que los intercambios que se han propuesto tienen que darse en otras circunstancias, en otro momento, en otra lógica, porque se han adquirido muchos conocimientos a través de las experiencias difíciles y traumáticas que enfrentó el pueblo, con hechos de muerte, como los tranques.

“Hay que pasar páginas, porque no se puede quedar momificado, lamentándose, el espíritu nicaragüense no es de lamentos, el espíritu nicaragüense es de lucha, luchamos todos los días, la gente dice ‘pueblo luchador’, la gente dice ‘yo me levanto a luchar y a buscar la vida, a trabajar y a pedirle a Dios para llevar el alimento a nuestras familias y procurar bienestar’ y eso lo logramos en la medida en la que nos sentimos más seguros en nuestro país”, manifestó.

Afirmó que hoy se viven otros momentos, nuevos procesos, que parten de la confianza de que se debe construir para proponernos resultados.

Dios acompaña todos estos pasos de buena esperanza, de buen corazón, todos estos pasos de paz y bien. Lo peor que nos podría pasar es que nos quedemos atascados y que no salga ningún resultado y eso no es un lujo que Nicaragua se puede dar. No podemos ni siquiera pensar que esto no va a funcionar, que va a fracasar. Hay que pedirle a Dios todos los días, esto fructifica, que las buenas intenciones, el buen corazón, la buena esperanza y la buena fe hagan que estos caminos de intercambio fructifiquen para el bien y por el bien de Nicaragua y todas las familias nicaragüenses”, expresó.

Además, señaló que Nicaragua al igual que muchos pueblos de América es un pueblo alegre y destacó que con pesimismo y tristeza no se construye el porvenir.

“Somos pueblos amorosos, somos pueblos tiernos, somos pueblos cálidos, todo ese bien y ese tesoro natural de nosotros, los pueblos de este continente debe aplicarse a este nuevo momento, a estos nuevos tiempos que en medio de las complejidades de este mundo nos corresponde construir y afianzar cada día, nos corresponde construir, afianzar y caminar cada día, son momentos para pedirle muchísima iluminación a Dios: Luz, sabiduría, serenidad, madurez y sobre todo, un sentido de bien, sensibilidad y una inteligencia que nos haga ver que Nicaragua somos todos”, expresó.

La vicepresidenta destacó la grandeza espiritual de los nicaragüenses que ha permitido vencer las adversidades y lograr un resurgir en la economía y recuperar la tranquilidad y la paz.

El pueblo nicaragüense no solo quiere paz, tenemos y hemos alcanzado, gracias a la grandeza de nuestro pueblo, grandeza de alma, grandeza humana. En estos momentos de armonía y paz necesitamos avivar el corazón de todos nosotros para comprometernos alrededor de los grandes temas que preocupan al país, que tienen que ver, por un lado, con la política y por otro lado con la economía, y en estos momentos cuando todos podemos ver para atrás , ver, no quedarnos ahí, ver: Podemos saber porque lo vemos, porque lo sentimos, porque lo vivimos que aquí veníamos muy bien, bendecidos, prosperados y en victorias y así vamos a seguir”, señaló.

Recordó que aún hay familias que sufren dolor y traumas producto de las muertes de seres queridos y en quienes vivieron angustia y terror cada noche en Managua y en todo el país.

“Hay traumas, pero sabemos ser grandes, este país pequeñito que produce a un Darío universal y a un Sandino que en su propio espacio también es universal, legado y ejemplo de dignidad, valentía y soberanía nacional. Quien como Sandino, (supo) enfrentar al imperio más grande, sin nada, más que la fuerza de la fe y la convicción en un espíritu que se fortalece en fe todos los días siempre puede ir más allá y enfrentar los retos y avanzar”, dijo.

 

 

 

 

 

 

 

Los tiempos históricos con su carga nos han enseñado a aprender que las experiencias no siempre son las que parecen. Sandino vive en nuestra historia, Sandino vive en nuestros corazones, Sandino inspira las luchas que ratifican dignidad nacional, soberanía nacional, decoro, honor y gloria, pero también las luchas en la vida cotidiana por la justicia económica, el desarrollo justo, el trabajo, la tierra para los campesinos, la educación… y es lo que necesitamos para enfrentar la vida que es más compleja”, expuso.

La vicemandataria expresó que, en el camino de la paz, el pueblo está junto porque Nicaragua es de todos y para todos, unidos y venciendo de la mano de Dios todos los obstáculos.

“Creyendo, sabiendo que es posible vencer y que es posible alcanzar las victorias, es posible. Las victorias que son ciertas y la lucha que continúa todos los días, pero paso a paso y con mucho amor, con mucha entrega, con mucha dedicación y con mucho esmero, con hermandad y espíritu de servicio de unos a otros, la victoria es cierta y ese mundo mejor lleno de ideales, de valores, de familia, de sentido de familia y comunidad es posible, porque lo estamos construyendo en medio de las dificultades, lo estamos construyendo porque somos un pueblo cristiano, solidario y un pueblo que se siente bendecido y prosperado y en victorias”, subrayó.

La compañera Rosario agradeció porque en el camino de paz, trabajo y prosperidad estamos juntos "porque Nicaragua es de todos y es para todos, aquí alcanzamos todos, aquí nacimos todos, aquí estamos luchando, trabajando y venciendo de la mano de Dios todos", concluyó.