La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, destacó que fue un lindo día, ayer 2 de agosto, el que se eligió para realizar el histórico congreso, Heroico Pancasán.

Y es que la Compañera Rosario Murillo recordó que la fecha de hoy 3 de agosto, “para nosotros que crecimos con el santoral y la guía de los ángeles, y cuántos ángeles vimos sobre Nicaragua en alas de paz, de amor de familia, de familias trabajadoras, afanadas laboriosas, íntegras, victoriosas”, enfatizó.

Cómo nos movemos gracias a la voluntad de Dios, Dios padre que nos da salud, energía, serenidad, experiencia, sabiduría para trabajar todos juntos y por el bien de todos”, añadió.

Cómo nos sentimos de orgullosos ayer, con ese congreso, Heroico Pancasán, desde entonces, desde antes, desde todos los tiempos siempre llenos de fe y esperanza, y cómo vimos fructificar ayer la esperanza, cómo vimos en un congreso que fue virtual, el crecimiento de la conciencia, la conciencia de ciudadanía, la conciencia de trabajo, de dedicación, de esmero, de compromiso, de voluntad, conciencia que crece”.

Calificó el congreso como un movimiento social, “porque somos un movimiento social que ha crecido, porque hemos aprendido en todos los tiempos, y hoy y mañana, Dios mediante, si estamos vivos, seguimos aprendiendo, aprendiendo a valorarnos, aprendiendo a valorar el privilegio de servir a las familias, a nuestro pueblo, aprendiendo a valorar la alegría que Dios derrama sobre toda esta Nicaragua que no es de amargura, no es de cascarrabias, no”.

Nicaragua está hecha de vigor y de gloria, y está hecha para la libertad, para la felicidad, para la humanidad, para la alegría, para la energía. Esa energía que fluye desde el padre, hasta cada uno de nosotros y todos juntos hacemos Patria todos los días. Y vamos adelante, reforzando gracias a Dios, esa juventud eterna, esa vitalidad, ese vigor, ese honor y esa gloria de ser nicaragüenses dignos, valientes, nobles por Gracia de Dios”.

Con la frase Orgullo de mi País, la Compañera Rosario Murillo enfatizó que eso es lo que sintieron ayer todos los que estábamos siendo partícipes del Congreso del Frente Sandinista de Liberación Nacional, “privilegiados desde tanta historia, hasta tanta historia porque vamos adelante gracias a Dios consientes del honor, de la honra de ser Patriotas, y de servir a nuestro pueblo porque es lo que hemos aprendido, aprendizaje cotidiano, interiorizado todos los días desde la experiencia magnífica de ser luchadores de la paz, ese extraordinario logro de haber restituido el amor, la concordia, después de los ataques de odio que sufrimos, después de terrorismo, los crímenes y los dolores de nuestro pueblo”.

En este sentido dijo que “ahí se mostró cómo somos los nicaragüenses, de valientes, de fuertes, pero sobre todo como somos de creyentes, porque es voluntad de Dios la que nos impulsa todos los días a cumplir en todos los espacios, en todos los frentes de batalla, a cumplir en la defensa de la paz, del cariño, de las familias, de las comunidades, y la defensa de la paz, del cariño de las familias, de las comunidades es de todos los días, a cumplir en los tiempos amargos de los que salimos gracias al Padre celestial, y al cumplir en la vida cotidiana, porque las grandes victorias están hechas de los pequeños triunfos cotidianos, el Dios de las pequeñas cosas”.

Y aquí estamos y vamos adelante agradecidos al padre, a la providencia por tener salud, por poder asegurar que esa salud se disponga para promover más y más salud, más y más educación, más y más infraestructura, viviendas, carreteras, caminos, puentes, parques para el disfrute de los niños, ferias, parques de feria, todo lo que construyen en un país y con un pueblo que no deja de construir porque somos constructores, no destructores”.

Somos hijos de Dios y por eso sembramos, cultivamos y cosechamos amor, es bien difícil ver rostros de personas que se supone deben promover amor, iracundos, y amargados, es difícil entender que alguien que tiene a Dios en su corazón pueda mostrarse iracundo y amargado cuando algo no le parece, cualquier razón que sea, y a veces por capricho, incluso, o por egoísmo, difícil ver esos rostros amargados que no reflejan a Dios, porque si uno tiene a Dios en el corazón, en el rostro se refleja sus luces, porque Dios es luz, Dios es vida.

Luz, Vida y verdad, eso es Dios, por lo tanto, tenemos que, si tenemos a Dios, poder mostrarlo con ese orgullo de los hijos de Dios que piadosos, que creyentes, que potentes, vamos adelante”.

Gracias entonces al Padre Celestial, a nuestra madre María, a la providencia, al pueblo heroico, noble, valiente, creyente y potente de nuestra Nicaragua por estos caminos de Glorias y Victorias que vamos recorriendo llenos de esperanza y de confianza en él, nada se mueve, ni una hoja se mueve si no es con la voluntad y por a voluntad de Dios”.

Así que ahí vamos honrados, agradecidos, reconocidos y comprometidos a trabajar sin descanso, sin desmayo con toda la energía de nuestros corazones para continuar librando y todos juntos, bienvenidos todos, librando la batalla contra la pobreza, desde nuestra dignidad nacional, seres humanos con derechos, son nuestros derechos humanos los que defendemos, el derecho a vivir como merecemos, a trabajar como merecemos, a movilizarnos sin que el odio tranque la buena voluntad, a movernos para ganarnos la vida, para vivir mejor con los respaldos de un proyecto como este que es eminentemente cristiano, fraternal, solidario, complementario, porque nos complementamos unos a otros”.

Y ahí vamos, aquí ni pudieron, ni podrán, con odio nunca más, con amor y esperanza es que vamos adelante, con música, con colores, con alegría, esa alegría de la que nos sentimos tan orgulloso todo el tiempo que se ve en los rostros del pueblo, alegría y orgullo, porque hemos sabido luchar con todo nuestro empeño y toda nuestra alma, y vencer y vamos a seguir venciendo porque ese vencimiento, esa victoria no es de unos, es de todos”.

Vamos adelante, eso es lo que Dios nos dice todos los días para uno que sabe escuchar allí en el fondo de nuestras almas y nuestros corazones. Ahí vive Dios, ahí está Dios, ahí resuenan todos sus mensajes, y saber escuchar y saber discernir, y saber reflejar, esa infinita luminosidad del padre, es de verdad, haber aprendido, tener experiencia, conocimiento, lo que se llama también sabiduría, pero bueno no vamos a decir que somos sabios, vamos a decir que todos los días estamos aprendiendo a escuchar a Dios, a amar a Dios y amar más a nuestro prójimo”, finalizó.