Se denomina Independencia de América Central a la conmemoración, por parte de los actuales países de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, de la firma del Acta de Independencia de América Central el 15 de septiembre de 1821.

Resolución de la Proclama de Acta de Independencia

Contrario a los sucesos de sublevación y resistencia que acontecieron entre los siglos XV y XVIII, la independencia de Centroamérica fue un proceso relativamente pacífico.

Por supuesto, la llegada de la emancipación de la colonia española no fue un sueño. Significó la conclusión de ese largo proceso de luchas iniciado más de 300 años antes, pero no tuvo un largo proceso de guerra civil como sucedió en casi toda América.

Quizá por este motivo el carácter popular y real de la independencia política, económica y social de Centroamérica con respecto a España fue desvirtuado y mediatizado por los grupos dominantes de peninsulares y criollos del Reino de Guatemala y sus provincias. Esto tuvo como resultado una Declaración de Independencia firmada el 15 de septiembre de 1821 que no produjo cambios en las estructuras políticas administrativas, pero abrió el camino a una libertad plena.

Las ideas de pensadores europeos del siglo XVII que defendían los derechos del hombre a la libertad y la autodeterminación calaron hondo en esta región del mundo. Asimismo, el ejemplo brindado por el recién constituido Estados Unidos al separarse del yugo británico en 1776, la Revolución Francesa de 1789 y movimientos insurreccionales en América del Sur allanaron el camino.

Pero uno de los catalizadores para el separatismo centroamericano fue el movimiento independentista mexicano. El Plan de Iguala, firmado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, estipuló la independencia mexicana, la unión de todos sus habitantes sin diferencia alguna y la garantía de oficializar la religión católica.

Estos acontecimientos repercutieron rápidamente en la provincia de Chiapas que se anexó a México y perdió su primer territorio el reino de Guatemala.

Tras los acontecimientos de Chiapas, en el Reino de Guatemala los pobladores comenzaron a clamar por la independencia ante el Palacio de Gobierno el 13 de septiembre. El capitán general convocó a una reunión el día 15 con diversas autoridades para tratar de controlar la situación.

Buscaba evitar una declaración de independencia sin su control. Los 56 personajes invitados a la reunión conocieron los comunicados enviados de Chiapas e iniciaron los debates, en los que se destacaron posiciones conservadoras como las de José Cecilio del Valle, quien afirmó que era precipitado pronunciarse por la independencia y propuso una serie de medidas dilatorias.

Otros invitados plantearon la posibilidad de anexarse a México, pero la presión del pueblo reunido en la plaza y alrededor del Palacio, influyó un poco en la decisión de no anexión y de hacer efectiva la declaración de independencia, que fue urgida por uno de sus principales defensores, el nicaragüense Miguel de Larreynaga.

Después de agotados los debates, se pasó a la votación y aprobada la independencia se recomendó a José Cecilio del Valle la redacción final del Acta.

Es así que se decretó el Acta de Independencia de España. Y aunque solo recogía al Reino de Guatemala y mantenía los privilegios de la clase dominante, su firma fue un paso significativo para la región Centroamericana y fue visualizado por distintos países de la región.