Bajo el grito ¿Quién causa tanta alegría? y la repuesta del pueblo. ¡La Asunción de María!, el obispo emérito de León Monseñor Bosco Vivas dio el banderillazo para el inicio de la Gritería Chiquita.

Está tradición religiosa que lleva a cabo el pueblo católico de la "Ciudad de los Caballeros" ajustó 72 años y se convirtió en la última responsabilidad de la diócesis de León en manos de Monseñor Vivas que a partir del 25 de agosto asume Monseñor Rene Sándigo.

Antes del grito para iniciar las celebraciones el obispo número 50 que tiene León ofició una eucaristía en la Catedral de la Asunción donde se congregaron centenares de miles de devotos de la Virgen.

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En el costado oeste de la Catedral las instituciones del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional instalaron más de 50 altares donde los devotos de la Virgen de la Asunción cantaron y recibieron sus respectivas "gorras" con el resguardo de la Policía Nacional,

Fueron notorios los fuegos pirotécnicos que le dieron solemnidad a esta tradición que se inició en León en 1946.

Ana Francisca Lacayo dijo que ella llegó a la actividad "porque soy devota de la virgen de la Asunción y vengo de Granada".

Marco Antonio Darce López del barrio Sutiaba dijo mientras recibía su "gorra" que estaba muy alegre de participar en esta tradición y celebración de la Virgen de los leones.

"Esta es una celebración alegre de unión para el pueblo de Nicaragua, ya que la Purísima se fundó en la ciudad de León, festividad que fue acompañada por gigantonas", dijo Ricardo Javier Mendoza.

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Igual cosa ocurrió en algunos barrios de León donde fue notoria la devoción de los leoneses.

La Gritería Chiquita tiene un origen más cercano: para el año 1947, y ante una serie de erupciones volcánicas del Cerro Negro, muy cercano la ciudad de León, el Obispo Isidro Oviedo y Reyes, convocó al pueblo de León a que se unieran en oración a María y que levantara altares con su imagen pidiendo por la culminación de las erupciones.

Este pedido se convirtió en tradición para los leoneses. Existen algunas casas que también lo celebran en otras ciudades del país, pero su máxima expresión está en la ciudad de León los 14 de agosto de cada año.

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En la actualidad ya no se celebra la penitencia, ahora la población sale en romería a las calles para “gritar” de altar en altar: “¿Quién causa tanta Alegría? ¡La Asunción de María!”

Cuentan los ciudadanos leoneses de la tercera edad que la gorra tradicional eran los dulces típicos de la época, luego fueron sustituidos por artículos de uso común como cajas de fósforos, etc. Muchas personas optan por entregar provisiones de granos básicos pero lo que más abundan son los caramelos y golosinas.