La calle ya dejó de ser un estilo de vida para los muchachos que iniciaron un nuevo año lectivo en el Centro Juventud de la Policía Nacional.

Para los jóvenes, esto representa un nuevo paso firme en la ruta que han tomado, dejando atrás a la vagancia, para tener un futuro más próspero y productivo.

La joven Rosa Montenegro, estudiante de belleza, recuerda que antes de entrar al centro malgastaba su tiempo en la calle o sin hacer nada en su casa.

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“En la calle sólo andaba de vaga. Pero aquí hay un bienestar para nosotros, nos apoyan. Hay algunos que no quieren venir a esto por andar en las calles, andar vagando, pero es un bienestar para nosotros en la vida”, dijo la joven, que aspira no solo a tener su propio negocio sino también a generar empleos.

El joven Maycoll Alvarado, de 17 años, asegura que se siente contento de que la institución del orden les haya dado la oportunidad de alcanzar nuevas herramientas que les permitan tener un mejor futuro.

“Yo quiero salir con mi título de electricidad para ser alguien en la vida. Nos están dando un apoyo para todos nosotros los chavalos de bajos recursos que no tenemos dinero para sacar una carrera técnica”, agradeció.

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El docente Silvio Salinas, encargado del curso de electricidad residencial, afirmó que se trata de un acompañamiento académico-pedagógico que se hace por orientaciones del comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo.

“Yo considero que a nuestra población de jóvenes es necesario que se les dé una atención y es una prioridad que el Gobierno está teniendo muy presente, restituyendo todos estos derechos de éstos jóvenes que de alguna manera ellos necesitan esa atención, tanto académica, tanto técnica para que ellos puedan insertarse académica y laboralmente”, explicó.

Los padres de estos muchachos también dan su agradecimiento porque existe una verdadera voluntad del Gobierno sandinista para que los jóvenes salgan de las calles.

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“Y que aprendan algo y sean algo en la vida. Yo espero que mi hijo sea una persona de bien cuando salga, que trabaje, que no se meta a problemas”, aseguró el padre de familia Juan Carlos Altamirano.

La comisionada mayor Janina Robleto, jefa de la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional, explicó que el centro trabaja con un plan que prioriza barrios de los 8 distritos de la capital y que se atienden durante todo el año y caracterizándolos para ver cuáles son los que pueden optar a ser parte del centro.

“Sumamos para que ellos se alejen (de los malos entornos), cambien actitudes. Y hablamos de cultura de paz, el centro el ser humano. Nosotros trabajamos con seres humanos, con jóvenes que se han desviado un poco al camino este de la droga y la violencia, nosotros trabajamos para que resuelvan sus conflictos, pero no de forma violenta, sino de forma pacífica”, expuso.

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La directora del centro comentó que los jóvenes cursan un año escolar completo y asisten con tercer grado aprobado y logran terminar su sexto grado y adquieren habilidades técnicas.

Por su parte, los que tienen primer año aprobado logran avanzar hasta alcanzar el tercer año de secundaria y reciben clases humanísticas y un curso técnico como barbería, panadería, sastrería, electricidad o mecánica, entre otras opciones.