Por más de 40 años la familia Amaya se ha dedicado a la elaboración y venta de nacatamales, uno de los platillos más populares en los hogares nicaragüenses
"Mi mamá nos enseñó este trabajo, desde pequeñas le ayudábamos a hacer los nacatamales y así fuimos aprendiendo. Nuestra mamá falleció hace 5 meses y nosotros hemos seguido con esta tradición", refirió María Alejandra Amaya.
La jornada inicia desde horas de la madrugada del día jueves, con la preparación de la masa, la condimentación de la carne de cerdo y la elaboración de más de 1 mil nacatamales.
.jpeg)
"Todos los que trabajamos acá somos hermanos, cuñados, sobrinos. Iniciamos a trabajar el jueves y finalizamos el domingo. Las mujeres empacamos el nacatamal, los varones los amarran y se encargan de ponerlo al fuego hasta que quedan listos", dijo.
Los nacatamales Amaya, a como se les conoce en el barrio San Carlos y sectores aledaños en la ciudad de León, han contado con varios reconocimientos por su tradición y calidad.
"Nos sentimos alegres de contar con el apoyo del pueblo quienes cada semana nos vienen a comprar, además, nuestro producto ya está saliendo al extranjero y eso es gracias a tantos años de esfuerzo y dedicación. Hemos sido reconocidos como el mejor nacatamal de León y el que prueba nuestra sazón, vuelve a comer nuevamente", enfatizó.
.jpeg)
Las familias vecinas, destacan que los nacatamales de las Amaya, cuentan con un sabor único, además de la consistencia de la masa lo cual no ha podido ser superado por otros negocios.
"A todos los leoneses nos gustan estos nacatamales porque tienen un gusto exquisito, además traen todos los ingredientes tradicionales”, añadió.
"En mi familia todos hemos comido estos nacatamales, desde mi abuelita hasta los bisnietos porque sabemos que es un producto de calidad y sobre todo a un precio accesible", subrayó Eduardo Altamirano.
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)













