La Asamblea Nacional aprobó en primera legislatura la ley que adiciona al Preámbulo de la Constitución Política a la heroína nacional Blanca Stella Aráuz y a los caciques Diriangén y Nicarao, y al presbítero Tomás Ruiz, todos por ser personajes que contribuyeron a la defensa, a la independencia y soberanía de Nicaragua.

La importancia está en el reconocimiento histórico a nuestros indígenas, a nuestros caciques, a Blanca Aráuz y al presbítero Tomás Ruiz porque contribuyeron a fortalecer nuestra identidad, nuestra conciencia y al espíritu de lucha inclaudicable que tiene el pueblo nicaragüense, manifestó la Primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional Maritza Espinales.

Añadió que hacer este reconocimiento es honrar la resistencia a la colonización que protagonizaron nuestros indígenas, es reconocer el papel de la mujer en este caso el de Blanca Stella Aráuz, como bastión fundamental en las comunicaciones entre el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y el General Augusto C. Sandino.

Ni se vendieron ni se rindieron

También se reconoce el papel del presbítero Tomás Ruiz en el proceso de independencia de Centroamérica y particularmente de Nicaragua. De igual manera se le hace reconocimiento por ser un precursor de la educación con la fundación de la Universidad Nacional Autónoma de León.

En este momento histórico que vive Nicaragua es importante honrar a estos personajes patrióticos porque se fortalece nuestra identidad y ese principio de dignidad porque estamos ante una situación nacional muy vergonzosa de nicaragüenses que han perdido toda su identidad y están postrados ante el imperialismo de manera servil dañando la imagen de nuestra nación. Esto es un reconocimiento a nuestros héroes y heroínas, destacó Espinales.

El diputado José Antonio Zepeda, manifestó que incorporar a los patriotas es reconocer su ejemplo de lucha, de valentía y defensa de la soberanía rechazando todo tipo de intervención en Nicaragua.

En la imagen de nuestros caciques se demuestra esa lucha, ese guerrerismo contra la colonización española, el presbítero Tomás Ruiz refleja esa sabiduría y conocimientos de nuestros indígenas que formó la universidad y promovió la educación como un derecho para todos los nicaragüenses y el ejemplo de Blanca Aráuz de mujer digna, de mujer valiente y amante de la paz, declaró Zepeda.

Finalizó diciendo que es un deber histórico del FSLN y de cada nicaragüense de reconocer cada gesta y legado de nuestros antepasados que defendieron a la patria y que ahora las actuales y nuevas generaciones deben seguir.