La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, destacó que este jueves dio inicio la celebración de una de las más hermosas tradiciones en Nicaragua.

Celebramos con infinita alegría la tradición de la familia, de la madre y reina de la paz en Nicaragua, las fiestas de La Purísima. Celebramos reivindicando esa alegría bulliciosa, brillante, sana, humilde, colorida, aromática, de las familias que en Nicaragua hemos nacido y crecido celebrando a la madre de Dios”, dijo.

Venimos de una tradición festiva y una tradición solidaria, porque en las fiestas de La Purísima siempre damos algo, siempre celebramos dando y esa es una alegría potente, poder celebrar brindando cariño y brindando también, por eso le llaman el brindis, el brindis que las familias tienen para quienes visitan y cantan a María. ¿Y cuál es el principal don de Dios para esta fiesta? La alegría. Por eso decimos: ‘¿Quién causa tanta alegría?’ Entonces el pueblo contesta ¡La Concepción de María!’ Y los muchachos, los niños, las niñas dicen riéndose: ¡La chicha y la cajetilla.!’ Así somos, un pueblo que celebra sus devociones, sus fiestas, nuestras devociones, nuestras fiestas, con ese ánimo, ese contento, ese júbilo que como pueblo de Dios tenemos y crece cada día porque nos reconocemos viviendo en un país privilegiado con cultura y valores de familia, con cultura local, con identidad y con mucha, mucha paz, la paz que crece desde la justicia", afirmó.

Refirió que cuando vemos un mundo convulso y a miles de familias protestando por falta de justicia, "decimos bueno, tenemos una Nicaragua en paz y bien, porque aquí hay justicia. Porque aquí la familia, las mujeres, los jóvenes, los hombres, los campesinos, los productores, los comerciantes, somos protagonistas de un prceso de justicia social".

Dijo que en las celebraciones de La Purísima vivimos reivindicando el derecho de todos al cariño, al respeto, a la verdad, a la honestidad y a la vida sin hipocresías.

También destacó que ya están listos 50 altares en la Avenida de Bolívar a Chávez, y también se instaló la feria del comercio navideño que se realizará los jueves, viernes, sábados y domingo, culminando en año nuevo.

Agregó que los nicaragüenses somos protagonistas de un proceso de justicia social y somos protagonistas esenciales de un modelo económico justo, cristiano, porque reconoce el talento de todos, la capacidad de todos, la inteligencia y la sensibilidad de todos.

Nos sentimos agradecidos a Dios, privilegiados porque tenemos una Nicaragua donde hay justicia social, donde hay equidad, donde trabajamos para mejorar precisamente todos esos indicadores que nos han dado éxito en el mundo. Hemos sido reconocidos en el mundo por avanzar contra la pobreza, por avanzar en equidad de género, por avanzar en protagonismo de juventud y por vivir con valores de familia, de comunidad, que nos hacen también un país seguro”, valoró la compañera Rosario Murillo.

La compañera Rosario dijo que "Dios escucha a su pueblo, oye el clamor de su madre que es la madre nuestra y le invocamos, desde niños aprendimos a decir ´Con su manto, con su manto protector´, invocamos a la madre de Dios, que es la madre nuestra clamando paz, concordia, respeto entre nostros y respeto de otros a nosotros"

Resaltó que estamos seguros que estar envueltos y arropados en el manto bendito de nuestra madre María y en días felices y "hacia días felices con alegres acontecimeitos para las familias y para Nicaragua".

"Hoy 28 de noviembre, en las celebraciones de la Purísima celebramos, damos gracias por nuestra esperanza verdadera. Vivimos reinvindicando el derecho de todos al cariño, al respeto, a la verdad, a la honestidad, a la verdad, a la honestidad, a la vida sin hipocresías, sin dobleces, a la vida desde nuestra profunda fe cristiana. Nos preparamos para un diciembre de infinita gracia, de infinita alegría y de infinita buena voluntad, esperando al mesías, a nuestro señor Jesucristo que vive y reina entre nosotros pero cada año celebramos su renacimiento y que anide con más fuerza en nuestros corazones", dijo.

Agregó que "la doctrina cristiana genuina verdadera, la que nos manda a amarnos, a querernos, a respetarnos unos a otros, a no ofender, a no ofendernos y a no pretender que los espíritus de los seres humanos son propiedad privada de quienes quisieran poder determinar sobre nuestros sentimientos o sobre nuestra manera honrada y honrosa de trabajar para ganarnos la vida y para prosperar. Tenemos discernimiento, tenemos conciencia de derecho, pero se proclama justicia, justicia, justicia. Y vemos como decíamos esas calles llenas de reclamo en el mundo entero y en nuestro continente, en Nuestramérica, en nuestra Patria Grande, llenas las calles de reclamos honestos, genuinos, de necesidades que se plasman como reclamos".

Por tal razón, recordó que en el mundo hay millones de seres humanos pidiendo justicia social, distribución equitativa de la riqueza, exigiendo armonía desde el respeto a los derechos, vida digna, bienestar y el reconocimiento que todos como seres humanos tenemos el derecho a vivir contentos, a vivir con alegría, a vivir con entusiasmo y con ánimo.