La compañera vicepresidenta Rosario Murillo, afirmó este jueves, que los comejenes que trataron de hacer retroceder al país, no podrán botar el edificio de la Paz, que han construido los nicaragüenses.

Vamos adelante con la fuerza, con la fortaleza que nos da Cristo Jesús, con él todo podemos, con él todo vencemos, somos invencibles porque desde nosotros se moviliza el amor y el compromiso de avanzar como familia nicaragüense, advirtió a los enemigos de la paz.

Todos sabemos que las edificaciones, las casas, todo eso lo levantamos, ponemos las primeras piedras, y ponemos las piedras fundacionales de todas las edificaciones ¿y qué pasa de repente? descubrimos en las paredes, nidos de comején, dijo.

Y ese comején quiere meterse, quiere destruir, quiere botar nuestros edificios, pero no lo permitimos siempre sabemos cómo combatir eficazmente las plagas, los insectos, los comejenes y no permitir que destruyan lo que construimos con tan buen corazón, resaltó.

Y qué es lo que hacemos, unirnos, qué es lo que hacemos, trabajar en la familia para luchar contra esos caminos que son oscuros, son negros, pero no negro de piel, porque la negritud es sublime en términos de la raza orgullosa de nuestros pueblos africanos, nuestros de humanidad, prosiguió.

No, hablo de la oscuridad, de esos caminos oscuros, caminos de comején como que quieren carcomer y destruir y botar, pero bueno, aquí en Nicaragua con la fe que nos da Dios nuestro señor, que crece todos los días, que son alas para volar, para construir con fundaciones firmes el edificio de la paz, de la convivencia armoniosa, del trabajo, la prosperidad, en nuestra Nicaragua vamos adelante con mucha confianza en cada paso que damos en el nombre poderoso de Jesús, reflexionó.

Dijo que los nicaragüenses somos libres, vencimos, jamás volveremos a ser esclavos, nunca. Nosotros tenemos la hidalguía la bravura de Diriangén, de Andrés Castro, del General José Dolores Estrada, de Zeledón, de Sandino, la grandeza de Rubén Darío.

Recordó la grandeza espiritual de todos nuestros ancestros, desde nuestra historia de luchas y triunfos, nos reconocemos en el espejo de nuestra grandeza espiritual y sabemos que como almas fuertes, somos de victorias, reflexionó.

Advirtió que después de décadas de oprobio, de dictadura sangrienta, de represión sangrienta, de falta de derechos, de exclusión y de saqueos de nuestra Nicaragua, de parte del somocismo que no volverá nunca más, nunca más, en ninguna de sus formas, mucho menos en fantasmagóricas figuras que quieren hacer retroceder Nicaragua. Gracias a Dios unos pocos que quieren, que apuestan, vendiendo a la Patria, a hacernos retroceder.

Nosotros sabemos que si estamos con Dios todo podemos. Y este pueblo devoto, cristiano, pueblo glorioso, va adelante con la fe como enseña triunfal, recalcó.

Abogó por continuar el combate contra la pobreza, una lucha que veníamos librando con todo éxito y reconocimiento en el mundo entero. Que el odio interrumpió por unos meses, que el comején que se introdujo en el edificio que veníamos levantando, quiso destruir, pero gracias a Dios y gracias a la fuerza de las oraciones de las mayorías de nicaragüenses que somos gente de paz y de bien, hemos retomado el rumbo que traíamos.

Hemos dicho todos los días que, claro que nos golpearon, precisamente, porque los golpistas nos golpearon, es que sabemos que Nicaragua y las familias nicaragüenses saben identificar quiénes construimos y cómo construimos todos juntos y quiénes destruyen y apuestan a la destrucción no traen nada bueno, son el egoísmo, la insensibilidad, la indiferencia, la arrogancia, la comodidad, personificada, la insolidaridad, dijo.

Lo que hemos conocido de esos comejenes a través de la historia, es que sí son capaces de excluir, de negar derechos, de robar, saquear para ellos, para unos cuantos, arrebatando a las mayorías ese derecho que hemos venido recuperando y que estamos recuperando ya”.

Ese derecho a vivir con bienestar y a vivir en paz, con justicia social, reiteró.

Todo el mundo sabe quién construye, todo mundo sabe quiénes quisieron destruirnos, no pudieron ni podrán, pero todavía desde conceptos y prácticas odiosas, vendepatrias, siguen, quieren seguir atentando contra la vida buena de las familias nicaragüenses, porque aquí si hay buen corazón, hay buena esperanza, hay buena voluntad, expresó.

No pudieron ni podrán

Todo el que atenta contra esa salud espiritual y salud en general, que tenemos en nuestra Nicaragua, somos un pueblo sano, sano de alma, alegre, contento, trabajador, todo el que siga atentando contra esa esperanza buena que tenemos los nicaragüenses, se toma una fotografía que todos estamos viendo, sigue posando para fotografías que todos estamos viendo y que todos identificamos precisamente como destrucción, comejenes que se introducen en los edificios que construimos con nuestro esfuerzo y compromiso de patria, las mayorías de nicaragüenses, pretendiendo carcomer, destruir, derribar, pero ni pudieron ni podrán.

Porque el alma grande y buena de las y los nicaragüenses es un alma llena de amor, que es más fuerte que el odio, quetodo vence, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.