Eleanor y Richard Lanigan, miembros del Comité de Solidaridad de Irlanda con Nicaragua, dijeron estar sorprendidos con los cambios que han visto en nuestro país, sobre todo en materia de salud y en cuanto al cuido de la población.

Eleanor dijo que ha visto cambios increíbles, desde que vino con su mamá en el 88, cuando hubo un terremoto en Managua, había grandes problemas, estaban intentando construir escuelas en ese tiempo, pero había problemas, era el periodo de los contras y había destrucción en esos tiempos, confesó.

La cosa más increíble que vi en esos tiempos fue una unidad de maternidad donde a las mujeres le enseñaban yoga, en una zona remota del país, añadió.

Ellas podían llegar ahí y utilizar esas instalaciones, dijo.

En los 90 fue muy triste escuchar cuando hubo otro gobierno, que la gente tenía que pagar para recibir atención de maternidad, resaltó.

Sin embargo, visitamos la misma unidad de maternidad en Estelí hace cuatro días, y aprendimos que hay 130 de esas unidades en varias ciudades de Nicaragua, eso me dio mucha felicidad, me hizo muy feliz, recalcó.

Cuando envié ese mensaje a mi propio país, estaban sorprendidos porque nuestro sistema en Irlanda está con muchos problemas, dijo Eleanor.

Y pensar que un país pobre como Nicaragua tenga esas unidades de maternidad maravillosas, es algo muy, muy bueno, añadió.

El Doctor Richard Lanigan es la primera vez que viene a Nicaragua pero ha desarrollado una labor solidaria en Cuba y quiere instalar una clínica en Nicaragua.

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En Inglaterra la sanidad ha sido influenciada mucho por la empresa farmacéutica, en vez de promover la salud se ocupan en tratar las enfermedades. Intentan curar las enfermedades en vez de promover la salud, señaló.

Una de las cosas que me sorprendió de Nicaragua es el esfuerzo de educar a las personas para que puedan mejorar sus vidas, dijo.

Yo he viajado por todo el mundo y en países como India y África del Sur, no hay nada como esto, afirmó.

Indicó que muchas personas llegan de Inglaterra y hacen una comparación de sus vidas, cómo son en Inglaterra y en Nicaragua, en vez de ver cómo es la vida de países más pobres, para tener juicios diferentes.

Por esa razón me gustaría regresar a Nicaragua a trabajar en su sistema de salud, de la misma manera que hicimos en Cuba, donde yo llegaba por tres o cuatro semanas y cuando me iba llegaban otros voluntarios a rotación, para que estuviéramos siempre presentes todo el año en el territorio, dijo.

Y trabajar con los médicos nicaragüenses. La manera en que cuidamos los pacientes es diferente, nosotros utilizamos nuestras manos en vez de utilizar fármacos

Eleanor dijo que cuando regrese a su país les dirá a sus amigos que son mentiras las que se difunden en los periódicos sobre Nicaragua y el presidente Daniel Ortega.