En homenaje al 46 aniversario del paso a la inmortalidad del presidente chileno Salvador Allende, autoridades de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), diputados de la bancada sandinista, miembros del cuerpo diplomático acreditados en el país e invitados especiales, realizaron un acto en el que recordaron el legado del hombre que murió por su pueblo a manos del golpismo liderado por Augusto Pinochet.

El homenaje inició con la colocación de una ofrenda floral en el monumento ubicado en el Puerto Salvador Allende, obra que sin duda es un símbolo de la hermandad que históricamente ha unido a Nicaragua y Chile, pueblos que con valentía han defendido la soberanía de las garras del imperio interventor y enemigo de la paz.

Allende, el presidente de la dignidad latinoamericana y en este 46 aniversario de su paso a la inmortalidad su legado sigue trascendiendo en el tiempo de los libertadores, es un apóstol sempiterno, luz de libertad, un hombre que sigue trascendiendo todos los tiempos y cada revolucionario, fiel sandinista hace de tu lucha nuestra causa, nuestra verdad”, expresó Virgilio Silva, presidente ejecutivo de la EPN.

El acto contó con la presencia de un grupo de nicaragüenses que fueron apresados durante el golpe de estado en Chile, entre ellos el compañero José Figueroa, quien recordó cómo ellos fueron víctimas de agresiones y torturas a manos de quienes orquestaron y efectuaron el golpe de estado en Chile.

Nos encontrábamos estudiando en Chile y al ver el cobarde golpe de Estado en contra de Salvador Allende, nos unimos solidariamente al pueblo chileno quienes vivían momentos dramáticos en la resistencia en las universidades, barrios, centros de trabajo y la lucha popular, éramos más de 70 los que fuimos a parar a las cárceles y vivimos momentos difíciles, sin saber si saldríamos vivos puesto que los nicaragüenses sufrimos torturas físicas, psicológicas, hambre, vejaciones y humillaciones”, destacó.

Figueroa condenó el actuar de los supuestos organismos de defensa de derechos humanos, quienes nunca se pronunciaron ante los vejámenes de quienes oprimían al pueblo y violentaban sus derechos constitucionales.

Todos esos organismos callaron sobre la masacre del pueblo chileno y ahora callan sobre los crímenes, daños económicos y violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses, presentando informes viciados y parcializados sobre la realidad de nuestro país. Una vez más se puso de manifiesto la intensión intervencionista de Estados Unidos y otros países, a través de golpe militares en contra de los pueblos latinoamericanos”, subrayó.