La contundente victoria del progresista Frente para Todos en las primarias de anoche en Argentina es absolutamente clave para revertir la ola de derecha en Nuestramérica. El neoliberalismo en nuestra región y en todo el mundo sufrió una derrota ideológica descomunal: El pueblo le dijo alto y claro a los neoliberales que no los quiere. Al gobierno que saca pecho en la OEA difamando a Nicaragua y a Venezuela no lo quiere nadie y el pueblo le dice estrepitosamente que tiene que irse. El pueblo lo castigó anunciando lo que vendrá el próximo 27 de octubre, día de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

El gobierno derechista del millonario Mauricio Macri que en 2015 llegó al poder amparado en el apoyo del monopolio mediático privado prometiendo acabar con el desempleo, la inflación y la pobreza, durante su período de gobierno no hizo otra cosa que aumentar dramáticamente esos indicadores y enriquecerse él y sus amigos. Por órdenes de Trump recibió la partida más grande que el FMI le haya otorgado a país alguno, pero no para favorecer a la gente, sino para salvar a los banqueros y a los que fugan los capitales.

"Hoy en la Argentina, una ola de esperanza derrotó a la mentira", fueron las palabras del primer precandidato a diputado nacional del Frente de Todos por la provincia de Buenos Aires, Sergio Massa. "Hoy los argentinos que quieren la patria unida le pusieron un límite a aquellos que toman las decisiones mirando una oficina fuera de la Argentina", agregó.

El Frente de Todos, bajo la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández derrotó por 15 puntos de diferencia a Mauricio Macri, en un triunfo que se extendió por todo el país. En la importante provincia de Buenos Aires, el exministro de Economía de Cristina Fernández, Axel Kicillof, superó ampliamente a la candidata del macrismo María Eugenia Vidal. El Frente de Todos arrasó en todo el país. A Macri solo le quedan Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires. Plazas dominadas por aliados de Macri que se consideraban difíciles de conquistar como Mendoza, Jujuy y Corrientes le dieron la espalda y demostraron su apoyo por el progresismo.

En una elección en la que los resultados oficiales empezaron a llegar con una hora y media de retraso y en la que varias voces alertaban sobre un posible fraude, Macri, sorpresivamente, salió a reconocer su derrota sin que se hubiera difundido ni un solo número. "Hicimos una mala elección", admitió. Con todos los candidatos definidos de antemano por los partidos, las elecciones primarias en Argentina son una gigantesca encuesta que viene a mostrar el estado de la opinión pública antes de una elección. Como son obligatorias, la participación es muy alta, del 75%, y el partido que las gana tiene una muy buena posición de cara a las elecciones generales.

La victoria del Frente para Todos anoche en Argentina es un significativo espaldarazo para la izquierda en las difíciles elecciones que también en octubre tendrán lugar en Bolivia y en Uruguay. En Bolivia, Evo Morales busca asegurar su cuarto mandato consecutivo y con ello el exitoso proceso de cambios revolucionarios que está impulsando en el hermano país. En Uruguay, el Frente Amplio, que también busca un cuarto período consecutivo, enfrenta presiones muy fuertes de la derecha fascista. En un país pequeño, muy sensible a lo que pueda suceder con sus inmensos vecinos (Argentina y Brasil), las perspectivas de una victoria del progresismo en Argentina son una muy buena señal.

Si la izquierda se impone en octubre en Argentina, Bolivia y Uruguay, se podrá hablar del inicio de un cambio en el péndulo político de la región. Con Argentina y México progresistas, más todos los gobiernos de izquierda que ya existen, la correlación de fuerzas geopolítica ya no será la misma, lo que vendrá a fortalecer la lucha de resistencia que estamos haciendo en Venezuela, Cuba y Nicaragua y en el resto del Abya Yala.

La importancia ideológica global de la victoria del Frente para Todos anoche en Argentina radica en que el presidente que negó la colonización europea de América, el que prácticamente le quería entregar las islas Malvinas a los británicos, el mimado de Trump que recibió 57.000 millones de dólares del FMI para imponer medidas antipopulares y antinacionales fue apabullantemente rechazado por el pueblo. El FMI le dio a Macri 57.000 millones y durante su gobierno se fugaron nada más ni nada menos que 59.000 millones. El sistema financiero internacional quedó expuesto en toda su corrupción y su cinismo.

¿Cuál es la lección de las primarias de anoche en Argentina? Que hay que confiar en el pueblo. Ese mismo pueblo que en 2015 fue engañado para votar en contra de sus propios intereses, 4 años más tarde ha demostrado que no se va a dejar engañar de nuevo. El comandante Daniel Ortega hace muchos años, tras la derrota electoral de 1990, dijo aquella frase famosa: "a veces los pueblos se equivocan, pero rectifican". Y el pueblo nicaragüense rectificó ¡y vaya cómo! El año pasado le quisieron meter un "golpe blando" pero no pudieron... ¡Ni podrán! Lo mismo les quieren hacer a los pueblos de Bolivia y Uruguay en las elecciones de octubre, pero confiamos en que no se dejarán engañar.

Fuente: Comentarios desde Managua