La destilería más moderna de Cuba conocida como Alficsa (Alcoholes Finos de Caña S.A), reinició operaciones después de su rehabilitación.

El monto de la inversión asciende a 6 millones de pesos, y como sucedió en sus inicios, será administrada por una empresa mixta cubano─española.

Ubicada en la provincia de Cienfuegos, Alficsa estuvo seis años paralizada después de haberse convertido en la industria líder de su tipo en el país y lograr una presencia significativa en el mercado nacional e internacional.

Los mejoramientos tecnológicos están dirigidos al área de generación de vapor, a la elevación de los indicadores cualitativos del agua y al enfriamiento y rectificación de los alcoholes. La fábrica cuenta con tecnología española de última generación, que permitirá proveer de alcoholes de alta calidad al mercado nacional y foráneo.

Esa planta constituye uno de los eslabones del encadenamiento productivo que comienza con la utilización de la miel final de la producción de azúcar, pasa por la fabricación de alcoholes, y prosigue con la utilización de los desechos para la obtención de torula (levadura de alto valor proteico y esencial para alimentar animales, fundamentalmente cerdos) y producir dióxido de carbono (CO2) en una instalación aledaña, que cuenta con la mayor capacidad del país.

En el año 2002 fue inaugurada oficialmente Alficsa y se mantuvo en operaciones hasta 2012, año en que expiró la vigencia de los convenios entre la parte cubana y la española.

(Con información de Cubadebate y Prensa Latina)