El tema central de este año es la iniciación temprana de la lactancia materna, siendo una estrategia clave para la sobrevivencia del niño.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueven del 1 al 7 de agosto la semana mundial de la lactancia materna, clave para el sano crecimiento y desarrollo del bebé.

En este periodo de promoción hacen un llamado a los gobiernos a seguir los esfuerzos para fortalecer las medidas regulatorias dirigidas a proteger, promover y apoyar el derecho a la lactancia materna.

En Nicaragua el Gobierno de Sandinista a través del Ministerio de Salud (MINSA) fomenta en los hospitales el derecho de la madre y el niño por una lactancia materna segura, y eficaz para el bienestar de ambos.

El MINSA desarrolla de forma sistemática programas y acciones para promover la lactancia materna, destacando en su modelo de salud familiar y comunitaria que por años ha crecido a través de la interacción entre la familia, la comunidad y la red de servicios. 

Se ha considerado que la lactancia materna es asunto exclusivo de la madre, sin embargo, cuando los padres, las familias y la sociedad la apoyan, las tasas de lactancia materna aumentan.  

Para lograr una lactancia materna óptima, hay que atender las necesidades de la mujer, el niño y sus sistemas de apoyo a través de la atención continua desde el embarazo y hasta que el niño cumpla dos años. 

Según la OMS, la lactancia materna exclusiva es la piedra angular de la salud infantil, proporciona todos los nutrientes necesarios para el crecimiento durante los primeros seis meses de vida y la protección frente a muchas enfermedades infantiles y no transmisibles más tarde en la vida.