La hermandad cultural entre Nicaragua y Bolivia se vio reflejada en un majestuoso concierto celebrado en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío, donde el público pudo deleitarse de la música de ambas naciones.

Cada pieza fue interpretada por la Orquesta Juvenil Rubén Darío que por primera vez estuvo integrada por músicos de ambas naciones, que de esta manera materializan un reciente convenio cultural que permitirá fortalecer el programa de orquestas que Nicaragua y Bolivia vienen desarrollando por iniciativa de los presidentes Daniel Ortega y Evo Morales.

Entre la música que se escuchó están “El Cóndor Pasa” “La Cuesta del Plomo” y "Tramonte en la cumbre", mientras que Bolivia interpretó además música inspirada por los héroes de la llamada Guerra del Chaco.

El maestro Erick Torres Murillo indicó que la música boliviana presentada en el teatro relata la historia de un cambio ocurrido a partir de la guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay. Entre las canciones bolivianas se encuentran Boquerón, Destacamento 111 y De Regreso.

La música que hemos interpretado con los jóvenes nicaragüenses, una música boliviana de una parte histórica en Bolivia que fue la guerra del Chaco que se dio en 1932, fue un momento muy sensible para los bolivianos, reseñó Torres, coordinador de la Red Integradora del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Bolivia.

La música criollo-mestiza boliviana alcanza su mayor desarrollo durante la Guerra del Chaco y los años que siguieron hasta la Revolución de Abril de 1952.

Castro Murillo manifestó que la fusión entre músicos nicaragüenses y bolivianos va a fortalecer el intercambio cultural entre ambas naciones que promueven y respaldan la música popular.

Nosotros vamos a aprender lo que ustedes han hecho en Nicaragua y vayan a Bolivia a ayudarnos a construir este espacio que estamos haciendo y nosotros podamos venir a seguir aprendiendo, dijo Castro.

Entre los músicos andinos que participaron con la orquesta juvenil nicaragüense, se encuentra Lupe Saravia con el violín, Mariel Chura que ejecutó la viola e Isidoro Sarmiento, que tocó la zampoña, un instrumento autóctono boliviano.

Es muy importante este concierto porque estamos intercambiando conocimientos en termino de la música, hemos tocado música nicaragüense y música boliviana. Vamos a tocar tres danzas de Abraham Delgadillo y la danza negra, afirmó Cesar Bermúdez director de la orquesta sinfónica juvenil Rubén Darío.

Un día antes de este concierto el director del teatro Ramón Rodríguez comentó que se promovió la actividad para fortalecer los lazos culturales y de amistad de ambos países.

"Bolivia tiene mucha tradición de la música indígena, nosotros no tanto pero sí tenemos compositores como Luis Abraham Delgadillo que escribió y compuso sobre la temática indígena, entonces en el concierto se pudo escuchar obras bolivianas y obras nicaragüenses, destacó Rodríguez.

Esto significa no solamente proyectar nuestra música, sino conocer lo que ellos nos dejan para que podamos divulgar la música boliviana en nuestro país, añadió Rodríguez durante la previa del concierto.

"Pienso y estoy de acuerdo con quienes dicen que una revolución que no sea cultura no puede ser revolución. El canto, la música y la poesía son la expresión del alma de los pueblos, no hay nada más puro, más integrador que la música, el canto, el folclor y la cultura en general y por eso hoy es un placer estar presente en este concierto", dijo el embajador de Venezuela en Nicaragua Javier Arrúe, que asistió al concierto con parte de la delegación diplomática venezolana.

El embajador de Bolivia Percy Paredes al inaugurar el concierto indicó que es un día histórico porque por primera vez la música boliviana se escucha en el Teatro Rubén Darío en la misma fecha que nació el libertador Simón Bolívar hace 236 años.