La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, rindió homenaje a los héroes y mártires caídos el 18 de junio de 1979, entre ellos destacó a la compañera Bertha Calderón Roque.

La compañera Bertha Calderón Roque, cayó en el barrio Altagracia, en Managua. “Atendía heridos y la guardia llegó y la asesinó en una casa de seguridad, frente al combatiente herido que ella estaba atendiendo. Cayó, dando su vida con amor y por amor y por la vida, la compañera Bertha Calderón Roque”, expresó.

De la misma manera, la compañera Rosario Murillo, rindió homenaje al compañero Oscar Lino Paz Cubas, que cayó en el barrio Ducualí el 18 de junio de 1979. A Marco Vicente Maldonado, en Tola, Rivas; Jorge Argüello, el 18 de junio del 79, en León; Ramón Obando, cayó en El Rama; Rigoberto Morales Chévez, en León; Jorge Alberto Argüello Gutiérrez, en las cercanías de La 21, en León.

También a Bayardo Centeno, Juan Esteban Hernández, Jacinto Medina, Julio Medrano, entre otros compañeros, que cayeron defendiendo el municipio de Malpaisillo para que fuera libre, “acompañando al pueblo de Malpaisillo para que fuera libre y se logró la liberación. Y ahora no los recordamos, los tenemos presentes en nuestras vidas, en nuestros días de luchas y de victorias de la paz”.

La vicepresidenta compañera Rosario también rindió homenaje a José Antonio Cruz Solís, asesinado en el 2018 por el terrorismo golpista.

Iba en su bicicleta pasando por uno de los tranques de la muerte a su casa. Lo acusaron de ser sandinista, le dispararon y lo mataron. Tranques de la muerte no volverán, porque no pudieron ni podrán. En Nicaragua solo tiene cabida la fe, la esperanza, la fraternidad y la confianza en Dios. Porque vamos adelante con esa fe, con esa confianza y con la esperanza en Dios nuestro Señor”, indicó.

La vicepresidenta dijo que “hoy conmemoramos en estos tiempos de lucha y de victoria de la paz y del cariño en nuestra Nicaragua , porque la paz y el cariño, no lo dudemos, prevalecerán sobre los ciegos, sobre los irreflexivos, sobre los rezagados, sobre los desfasados. La paz y el bien, el cariño prevalecerá esa es la voluntad de Dios”.

Dios no nos manda a ensañarnos a unos con otros. Dios no manda el odio, Dios no manda la lucha entre hermanos. Dios manda el cariño, la paz, el bien. Dios nos manda a trabajar juntos. Dios nos manda al encuentro, a la restauración, Dios nos manda a restaurar el corazón bueno, sano de nuestra Nicaragua y de todas las familias nicaragüenses”, afirmó la compañera Rosario Murillo.