A la memoria de nuestro hermano sandinista Raúl Venerio. Uno de los pilares de la lucha insurreccional y Primer jefe de la Fuerza Aérea Sandinista de 1979 a 1984.

Una gran persona, un gran hombre, un gran revolucionario, un gran compañero, un Comandante Guerrillero partió hacia las recónditas elevaciones donde solo llegan las almas que lograron en vida ver la luz de Dios.

Su alma noble y humanista está en vuelo, nuestro corazón por su partida a otro plano de vida está de duelo. El comandante Raúl Venerio nos deja el ejemplo de cómo logró la vida que vivió.

Si el llorar logra enjugar las penas, la soledad y el vacío que nos embargan, no podrá mitigar el tiempo que todo mitiga, porque tú, Comandante Raúl Venerio, tienes “vida” plena en el corazón del pueblo que supo de tu entrega por su causa.

Es tu legado que nuestra mente guarda, como los jardines de tu espíritu revolucionario. Hasta luego compañero.

En el camino por andar, que Dios nos guía y señala, permitirá encontrarnos con tu celestial caminar, y la paz de nuestra alma logremos encontrar.

A la estimada familia del comandante Raúl Venerio, que en estos momentos de dolor están sufriendo: Con todo mi corazón y mi pensamiento, a la distancia quiero acompañarlas en sus angustias y desvelos en estos momentos de desolación... Como simple mortal, solo puedo decirles que le pido a Dios que derrame sobre su profunda herida su aceite de consolación que suavemente mitigue su profundo dolor.

*Tomás Valdez Rodríguez. Managua, 02 de junio de 2019.