La mañana de este lunes amigos y compañeros de lucha acompañaron los restos mortales del comandante Raúl Venerio, quien fue trasladado desde funeraria Don Bosco hacia el Palacio Nacional de la Cultura, donde la militancia sandinista le dio el último adiós al valiente guerrillero que hasta los últimos suspiros de vida defendió la causa sandinista.

El féretro recorrió la Plaza de la Revolución, en hombros del sandinismo histórico, para luego ubicarse en el Salón Augusto C. Sandino donde se realizó un acto póstumo cargado de emotividad en el que a su vez se le rindió guardia de honor.

El general Omar Halleslevens expresó que el paso a otro plano de vida del comandante Venerio equivale a una gran pérdida para el Frente Sandinista y para el pueblo por el cual luchó.

"Venerio era un hombre con mucha experiencia y siempre se mantuvo presto a compartir sus conocimientos adquiridos en la guerra y en su andar por el Frente Sandinista. Los militantes sandinistas sentimos profundamente la partida de Raúl, quien nos legó la persistencia en una línea sin importar los inconvenientes del tiempo", expresó.

Por su parte el comandante Víctor Tirado López, reconoce en Venerio a un gran estratega, defensor de la paz y sobre todo a un guerrillero inclaudicable y solidario.

"Raúl fue un hombre con muchos valores, fue hermoso conocerlo, siempre fue humilde, con un gran compañerismo y eso le permitió ser querido por muchos de nosotros", destacó.