Igor Úbeda nació en el seno de una familia numerosa de San Rafael del Norte. Igor, como muchos jóvenes, hace cuarenta y nueve años dispuso su vida para enfrentar a la Guardia Somocista con el único objetivo de que cada nicaragüense tuviera mejores oportunidades.

El comandante Juan José Úbeda Herrera, hermano de Igor Úbeda, nos relata cómo vivió esos años en los que Igor junto a otros jóvenes solidificaron la formación de las siguientes generaciones que vieron en ellos un ejemplo a seguir.

En el Chilincoco, Valle de Rafael del Norte, vivía su mamá Isidora del Carmen Herrera, quien en muchas ocasiones tuvo la oportunidad de conocer y tener de cerca a combatientes de Sandino.

Todas las anécdotas y las historias de la lucha de Sandino mi madre nos la contaba. Mi madre es una sandinista desde niña y ese sentimiento antiimperialista nos lo trasmitió a todos sus hijos a pesar de no tener mucha cultura formal, pero sí una gran sabiduría que le había dado la vida siendo capaz de inculcarnos los valores de un sandinista, contó el comandante Juan José Úbeda.

Nosotros empezamos a leer las obras revolucionarias cuando iniciamos a relacionarnos con compañeros que ya venían involucrándose en la lucha por la liberación, esto sucedió en la adolescencia y en la niñez los relatos de mi madre que vivió toda la guerra de Sandino contra los yanquis”, relató.

Igor un apasionado

Igor se empieza a involucrar  cuando tenía unos diecisiete años. Ya toda la familia se había trasladado a Estelí.

En Estelí había bastantes jóvenes que ya militaban en el Frente Sandinista y había uno muy activo y allegado a la familia que era Filemón Rivera”.

Estando en Estelí a finales de los años sesenta sucede un fenómeno interesante que impactó a la juventud esteliana haciendo que estos jóvenes se involucraran de manera organizada con el Frente Sandinista. En el año 1969, en julio, en Managua muere combatiendo Julio Buitrago y ese mismo día en otro extremo de la ciudad cae Alesio Blandón, Aníbal Castrillo y Roberto Amaya. Este acto criminal  impactó aún más en la conciencia de la juventud de Estelí, uno de ellos Igor Úbeda.

Todos los estudiantes del colegio hicimos una marcha con un ataúd, ahí iba mi hermano Ronaldo, Igor y yo. Llevábamos indignación y arrechura y de pronto apareció la guardia y nos cogió a balazos. Recuerdo que salí corriendo y ni podía hablar cuando llegué a la casa de una tía”, relató.

Después caen combatiendo Roger Núñez, Mauricio Hernández y Leonel Rugama, unos meses después, el 15 de mayo cae Igor. Todo eso conformó a mi manera de ver un sentimiento de admiración y de verlos como ejemplo de lo que teníamos que ser nosotros y si ellos no se hubiera parido la generación posterior y no se hubiera podido parir los jóvenes de la Insurrección”, apuntó.

Cuando yo le pregunté qué lo motivaba a meterse al Frente me dijo estos son los hombres que necesita la patria. Él Tenía un reflejo alrededor de la actitud que tenía que tener el joven y ciudadano nicaragüense”, comentó sobre Igor.

Joven alegre y líder campesino

Igor era alegre, cordial, sociable, muy popular entre sus amistades. Jugaba fútbol en la escuela normal y tenía mucha facilidad para hablar con el campesino.

José Benito Escobar miraba en Igor a un potencial líder campesino. Los planes era mandarlo a la montaña para organizar al campesinado”.

Su asesinato encaminó el triunfo del pueblo

Su muerte fue un golpe brutal para todos. Nosotros somos una familia grande, muy unida, extendida que abarca tíos y primos. Desde el momento que Igor murió nos dimos cuenta que el futuro nuestro estaba marcado por un compromiso de lucha a como el compromiso que había hecho Igor con la patria y la lucha Sandinista”.

Uno siempre admira a su hermano mayor sobre todo si te trasmiten buenos ejemplos. Sé que era un hombre con una gran sensibilidad social, desprendido materialmente, no la pensaba dos veces para ayudar a alguien. Igor cuando murió era un muchacho que no iba a cumplir los 21 años. Era un joven con una gran dosis de idealismo y de buenos sentimientos y esa es la imagen que tengo de mi hermano que era cuatro años mayor que yo”, reflexionó.

Mística y la lealtad para las nuevas generaciones

Lo más importantes que ellos nos dieron fue la mística y la lealtad. Creo que nuestra juventud necesita llenarse de mística, profundizarla y alimentarse más del pensamiento Sandinista, llenarse de histórica”, valoró el comandante Úbeda.

Hoy el imperio trata de meter en la cabeza de todos los Latinoamericanos y en especial de la juventud que es totalmente normal que apliquen sanciones, que América para los Americanos, que somos el patio trasero de los gringos, que puede venir a imponernos su modelo de democracia, sus voluntades, pero la juventud debe tomar consciencia que eso no puede ser así y que nosotros no podemos aceptar ese tipo de filosofía dominante”, sostuvo.

Estudiemos la historia de Nicaragua, nuestras luchas y nuestra juventud no puede caer en la indolencia ante las amenazas que nos hace el imperio. Por su bienestar los vende patria son capaces de vender a los gringos el futuro del país, por eso esto es un asunto de dignidad nacional”, finalizó.