En declaraciones del mediodía de la compañera vicepresidenta Rosario Murillo el día 22 de abril del 2019, la dirigente informó que, durante los días de esta recién finalizada Semana Santa, más de tres millones y medio (3 millones 500 mil) de personas se movilizaron por diferentes puntos del territorio nacional. Se utilizaron más de 671 mil 310 vehículos automotores diferentes. Actividades religiosas fueron 7 mil 220 y nuestra Policía Nacional garantizó en todo momento completa seguridad.

A 486 balnearios el pueblo recurrió para en familia disfrutar de las bellezas y bondades con que Dios ha bendecido a Nicaragua.

Como si lo anterior fuera poco, el Papa con toda claridad externó: “Que el Señor Resucitado ilumine los esfuerzos que se están realizando en Nicaragua para encontrar lo antes posible una solución pacífica y negociada en beneficio de todos los nicaragüenses”.

Los puchitos violentos no pudieron hacer sus alborotos tan cacareados, en un mini-intento, la Policía Nacional simplemente los regaño y envió a sus respectivas casas. Ellos con la cola entre las piernas se retiraron lloriqueando para no volver aparecer.

En el escenario descrito durante esta Semana Santa, toda la disposición del pueblo de Nicaragua fue de celebrar en paz, vivir en paz, fue sin duda un “referéndum” de que el pueblo de Nicaragua desea la paz. Trabajar, estudiar, divertirse, prosperar, en paz. ¡Evidente repudio a la violencia!

El papa nos misiona a buscar una solución pacífica y negociada, o sea, impela a sentarnos en la mesa de negaciones sin mayores dilaciones, sin las excusas tontas y absurdas de la Alianza Cívica. Al resto, que tengamos fe en la negociación, apoyarla no boicotearla. Asunto que debemos acatar tanto laicos como religiosos.

Un “referéndum” a favor de la paz fue esta Semana Santa. Ahora solo queda seguir honrando la voz del pueblo, la voz de Dios.