La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua recordó este martes en horas de mediodía los seis años de esa inesperada partida del extraordinario, Comandante Hugo Chávez Frías.

“Este 5 de marzo queremos hacer llegar nuestro abrazo fraternal de hermano revolucionario a la familia del Comandante Eterno Hugo Chávez Frías, a Nicolás su hijo, a Cilia, a todos los compañeros, a todo el pueblo venezolano que conmemora como conmemoramos todos de esa inesperada partida, ese inesperado tránsito a otro plano de vida del Comandante Eterno, el Comandante de la Patria Grande, el hombre del amor gigante, el hombre de la lealtad infinita, el hombre que convoca a la unidad del ser humano, el extraordinario, Hugo Chávez Frías", expresó.

"Nuestro abrazo al embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Nicaragua, compañero Javier Arrúe”, subrayó.

La compañera Rosario también informó que esta mañana se sembraron árboles, uno por cada año de vida del Comandante Eterno, “en esta Nicaragua que cree, en esta Nicaragua que crece promoviendo luz, vida y verdad. Y los árboles son símbolo de vida, símbolo de esperanza, símbolo del crecimiento indispensable en todos nosotros, símbolos de luz, símbolos de verdad”, agregó.

“Y es que vivimos tiempos de tránsito y transformaciones, tiempo que la humanidad acoge con la esperanza de caminar a través de las complejidades, fortaleciendo conciencia y convicción, de trabajar por un mundo de justicia, concordia y valores. La esperanza es un mundo mejor que debemos construir entre todo lo que nos reta y nos construye, porque nos hace cada vez más fuertes”, enfatizó.

Refiriéndose siempre a la conmemoración de los seis años del inesperado tránsito a otro plano de vida del Comandante Eterno de la Patria Grande recordó el gran legado de amor.

Unidad, batalla, unidad y victoria, decía y decimos en su nombre y recorriendo su legado, con ese amor en grande es que caminamos, su visión y propuestas éticas en el sueño, la aspiración y el derecho de todos los pueblos del mundo, de crear condiciones óptimas para la vida digna en convivencia fraternal, entendimiento, paz y desarrollo justo”, reiteró.

Dijo que en Nicaragua vivimos los desafíos con fe y buena voluntad, con conciencia de posibilidad, con alma, comprometidos con el bien común y con la armonía que todos merecemos.

“En este de día de memoria, historia y compromiso de futuro nos declaramos en lucha permanente y abnegada, por el respeto el cariño y la concordia. Los seres humanos que somos todos, vivimos en la evalución permanente y el heroísmo sencillo, discreto y cotidiano, que crea porque cree, sabemos que el llamado es a aprender, a crecer con entereza, responsabilidad y fe”, recalcó.

Añadió que como creyentes sabemos que la vida sigue fluyendo y nos convoca a permanecer optimistas, alegres, con confianza en el poder infinito de Dios y de su gracia. Por el bien de todos, vamos adelante y seguimos caminando haciendo caminos al andar”.

Finalmente expresó que son seis años de la partida a otro plano de vida, de ese gigante que iluminó los días, que iluminó la esperanza, las certezas de los pueblos que merecemos respeto, que merecemos libertad, que aseguramos entre todos, desde la libertad, los derechos el respecto, la dignidad absoluta, ese mundo mejor, que debemos seguir construyendo.