La comunidad indígena de Monimbó es sinónimo de historia heroica, de dignidad y de resistencia de todo un pueblo que en 1978 protagonizó una de las más grandes epopeyas para librarse del tirano Anastasio Somoza Debayle.

Conocida como la gesta de Los Sabogales, en febrero de 1978, el pueblo de esta comunidad supo enfrentar a una dictadura militar que a pesar de su enorme poderío, sucumbió ante la fuerza arrolladora de hombres y mujeres cansados de la tiranía somocista.

Desde Monimbó se encendió la chispa que llevó a los pocos meses a alcanzar la victoria definitiva aquel 19 de julio de 1979.

Hoy 26 de febrero se cumplen 41 años de esa tenaz lucha de todo un pueblo aguerrido, que tuvo en el Comandante Camilo Ortega Saavedra, Arnoldo Quant y Rito Moisés Rivera, a sus inspiradores y a la luz que los guio en esa época oscura de Nicaragua.

SABOGALES

Camilo Ortega, el apóstol de la unidad sandinista, abonó con su sangre la libertad de Nicaragua y particularmente de la comunidad de Monimbó, cuyos habitantes, 41 años después, siguen orgullosos de haber enarbolado esa gesta revolucionaria.

Y ese orgullo se patentiza más con cada proyecto construido y con cada derecho restituido en nombre de esa sangre derramada por Camilo, por Arnoldo y por Rito.

En Monimbó y en Masaya se respira tranquilidad, se observan proyectos construidos, parques, plazas y mercados donde los comerciantes venden sus artesanías, su sabrosa comida, se ven turistas caminando disfrutando de la calidez de este pueblo indígena.

El año pasado entre abril y junio, Masaya vivió momentos de angustia provocada por grupos violentos que intentaron fraguar un golpe de Estado. Quisieron arrasar este municipio, pero las familias amantes de la paz no lo permitieron y Monimbó recobró su alegría, su seguridad y tranquilidad.

Para los comerciantes que venden en el mercado de artesanías, esta tranquilidad que vive Masaya permite que el pueblo esté trabajando, que los turistas visiten la ciudad, sus destinos turísticos, y que las ventas aumenten.

“Ahora estamos en una nueva etapa donde nos están visitando mucho. Después de esa etapa fea que vivimos, ahora podemos decir que, con la ayuda del gobierno, volvemos a estar bendecidos y podremos salir adelante. Los turistas están viniendo más seguido y muchos artesanos logramos vender nuestros productos. Debemos de seguir adelante con nuestras metas y esa proyección”, expresó Luis Baltodano, dueño de un módulo en el mercado de artesanías.

Baltodano considera que la gesta emprendida por Camilo y demás héroes y mártires, permitió al pueblo de Monimbó salir de la oscuridad sembrada por la dinastía somocista, por eso ahora Masaya y sus barrios quieren paz.

Y mientras Camilo era el guía de esa comunidad, sus artistas como la familia Palacios contribuían a la lucha creando música llena de folclor. Los Hermanos Palacios, son quizás los más conocidos en el arte de la marimba. Sus distintas generaciones han llevado esa música a muchos rincones del planeta, demostrando que la comunidad está llena de artistas.

SABOGALES

“Para nosotros la lucha de Monimbó en 1978 tiene gran significado, porque por medio de esa lucha, por medio de nuestra música, transmitimos lo que se vivió en Monimbó en esa insurrección. Gracias a esos héroes estamos aquí nosotros en un país libre”, mencionó don Alejandro Palacios, el líder de la tercera generación de marimberos de los Hermanos Palacios.

Alejandro era un adolescente de 12 años cuando escuchó de la lucha emprendida por Camilo, por Arnoldo, Rito y demás héroes y mártires. 41 años después sostiene con aplomó que esa lucha “fue una gran gesta heroica de Camilo Ortega”.

“El comandante Camilo junto a los otros héroes derrotaron a la dictadura para que nosotros pudiéramos estar ahorita una Nicaragua en paz”, dice. Alejandro quiere que la paz recuperada se fortalezca para “que podamos trabajar en paz y libremente, podamos tocar nuestra música y esperamos seguir adelante”.

El grupo de marimba Los Hermanos Palacios tiene una historias de más de 100 años, pero fue con Manuel, Elías, Carlos y Juan, estos últimos tres ya fallecidos, que trascendieron durante esa etapa de lucha revolucionaria.

“El pueblo de Monimbó nos identifica que somos trabajadores, que somos laboriosos, que llevamos el arte dentro de nuestras almas, nos caracteriza que somos trabajadores y luchadores”, señala Alejandro.

MARIMBA

A 41 años de esa gesta, la sangre de Camilo, Arnoldo y Moisés se esparció en toda Nicaragua que está recobrando su fuerza para eliminar la pobreza y llevar educación, salud, carreteras, viviendas y electricidad.

En Masaya a Camilo se le recuerda todos los días, se le recuerda trabajando y construyendo espacios deportivos como la cancha municipal Arnoldo y Maty Chávez, que está siendo mejorada: se le instalan nuevas luminarias, una nueva valla y ornamentación.

“Gracias al gobierno del comandante Daniel, al gobierno municipal hemos venido construyendo infraestructura deportiva, no solo este estadio, también tenemos otros proyectos, por ejemplo, el centro de recreación familiar, el centro deportivo El Corozal que se inauguró el año pasado en el marco de la gesta de los sabogales”, comentó Nadir López, director deportivo de la comunidad de Masaya.

Pero en Masaya no solamente el deporte se prioriza, también la salud, y eso se materializa con cada centro de salud construido, con la construcción de nuevos laboratorios en el hospital Humberto Alvarado, programas preventivos a las mujeres, como tomas de Papanicolaou y muchos más.