Los líderes espirituales, reverendo Omar Duarte y Augusto César Marenco coinciden que la mano de Dios estuvo siempre sobre Nicaragua, guiando al Presidente Daniel Ortega y a la Compañera Rosario Murillo, para lograr junto a las instituciones, los ciudadanos y países amigos controlar el fuego en la Reserva de Biósfera Indio Maíz.

“Damos gracias al Señor, al esfuerzo del Gobierno, del Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidente Rosario Murillo, al Ejército, los bomberos que han arriesgado su vida, ya que, con el fuego, el humo y el calor todo puede pasar y más en una zona de difícil acceso”, manifestó el Duarte luego del anuncio que hiciera la compañera Rosario, indicando que ya no hay fuego en la Reserva de Biósfera Indio Maíz.

Recordó que este tipo de incendios están fuera de cualquier control, apuntando que en países desarrollados los incendios han durado más de un mes, perdiéndose la vida de seres humanos.

“La fuerza de la naturaleza es tan grande que no se puede medir y gracias al Señor, que ama a Nicaragua, que está con Nicaragua, ha sido controlado y sobre todas las cosas no hay pérdidas de vidas humanas”, destacó Duarte.

#AMORANICARAGUA

"Hay que hacer consciencia"

Afirmó que tras ser escuchadas las oraciones de los nicaragüenses viene la parte de hacer consciencia.

“Los nicaragüenses debemos cuidar esta tierra linda que Dios nos ha dado porque si no la cuidamos nos quedamos sin oxígeno, sin agua, sin flora y fauna, por ello, tenemos la responsabilidad de cuidar esta tierra para poder heredar a nuestros hijos una tierra bendecida, subrayó.

Cristiano

El líder recordó un versículo de la biblia que dice: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

Por su parte el reverendo Augusto César Marenco dijo que las noticias son sumamente positivas, “creo que la mano de Dios y el trabajo del Gobierno y todos los hermanos nicaragüenses han permitido que este fuego cese. ¡Bendito y alabado sea Dios!, ¡Dios bendiga a Nicaragua y a esa reserva para que sea siempre para todos los nicaragüenses!”.

“Hay que reconocer el hecho que en este país hay una bendición especial del cielo, en lo particular creo que miles de nicaragüenses nos unimos a elevar plegarias para que Dios mandase las lluvias. Dios utilizó como instrumentos al gobierno, instituciones, el Ejército de Nicaragua y ciudadanos que estuvieron trabajando en la zona”, enfatizó

“En el nombre de Jesucristo quiero reconocer el trabajo que todo este tiempo se ha venido haciendo. Los ojos de Dios están puestos sobre Nicaragua, Indio Maíz y todas las reservas que representan la vida y pulmón de Centroamérica y del continente”, reflexionó Marenco.