El Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo a través de la Alcaldía de Managua, entregaron cien viviendas en la urbanización Villa Jerusalén a familias de escasos recursos como parte del programa Bismarck Martínez.

En celebración al Día Internacional de la Mujer hoy muchas compañeras reciben con gozo y felicidad esta nueva prueba contundente de restitución de derechos.

Una vivienda digna y segura es un derecho que centenares de nicaragüenses necesitan y solo con el programa de gobierno sandinista han podido lograrlo.

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La Alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, fue quien entregó las llaves de su casa a las protagonistas.

"Hemos avanzado muchísimo como mujeres nicaragüenses y esta es una muestra porque la mayoría estamos recibiendo el derecho a tener un terreno y a tener una vivienda", manifestó Rueda.

Recordó la situación que vivían antes las personas de escasos recursos a quienes se les negaba un préstamo de vivienda por no contar con un salario alto.

"Antes las familias nicaragüenses no eran sujetos de créditos para ninguna banca, pero por ese amor y solidaridad del Comandante Daniel y la Compañera Rosario hoy las familias tienen la seguridad física y emocional a través de una vivienda", enfatizó.

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Agregó que más familias en los próximos meses podrán también tener su vivienda.

"Hoy nos comprometemos a seguir trabajando incansablemente y le pedimos a Dios nos dé fortaleza y sabiduría. Cien familias hoy tienen una nueva vivienda y sumamos con esto 900 familias", afirmó la alcaldesa capitalina.

Una de las grandes protagonistas en este día tan especial fue doña Francisca del Carmen Guzmán Pérez, quien fue una de las elegidas para hacer el corte de cinta.

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"Hoy es un día como nunca había esperado. Gracias al Señor y a Daniel ya puedo tener mi casa. Viviré con mi sobrino aquí, por ahora alquilamos, pero eso será cosa del pasado", dijo Francisca.

"Estoy alegre porque al tener ahorita en mis manos mis llaves supe que esto es verdad y la espera de casi dos años ha valido la pena cada día", aseguró.

 Por su parte, Ligia Norori, ha tenido que vivir en la casa de sus padres con sus dos hijos esperando la oportunidad de tener una casa digna.

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"Estoy agradecida porque este es un sueño para muchos y yo lo he logrado. Gracias al gobierno por este programa tan importante. Tengo veintisiete años y mi salario es de menos nueve mil córdobas y es muy difícil adquirí una vivienda. Soy madre, tengo dos hijos y esto es algo que les heredaré", reseñó.

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