En su saludo de año nuevo, el canciller Denis Moncada, invitó a las oenegés y movimientos sociales a trabajar para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, acompañando con respeto, solidaridad y complementariedad el trabajo del Gobierno de Nicaragua en el ámbito de reducción de la pobreza.

Durante la reunión virtual con representantes de oenegés nacionales e internacionales, movimientos sociales, movimientos de solidaridad y misiones de Nicaragua en el mundo, el canciller Denis Moncada dijo que el objetivo este año es “continuar fortaleciendo relaciones de amistad cooperación y mutua solidaridad con las organizaciones no gubernamentales que ustedes representan con energía creativa”.

Agradeció a las organizaciones “el permanente activo y fructífero acompañamiento al pueblo y gobierno de Nicaragua durante el año 2020 con muchos retos y desafíos ante fenómenos de fuerza mayor que enfrentamos juntos, lo que nos permitió alcanzar más y nuevos aprendizajes y logros en beneficio de la población, principalmente los más vulnerables”.

Dijo que este año 2021 será un honor seguir contando con su solidaridad permanente con las actividades y comunicación que promueven la realidad positiva y la verdad de Nicaragua.

Nuestro país arranca con disposición por el bien común, contrarrestando las acciones de quienes injustamente quieren obstruir esperanzas victoriosas y el futuro de éxitos que es de todos”, indicó.

Y aseguró que “juntos continuaremos adelante, avanzando, construyendo el porvenir patriótico, digno, solidario y complementario en todos los ámbitos de nuestras vidas cotidianas”.

En ese sentido, dijo que “los invitamos a que continuemos trabajando y realizando la coordinación sostenida con las diferentes instituciones del Estado para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible”.

Seguimos con el propósito invariable de alcanzar una patria libre de pobreza avanzando con optimismo hacia el desarrollo humano... Se continuará desarrollando una estrategia equilibrada con la economía para avanzar en liberarnos de la pobreza en todas sus formas y dimensiones”, agregó.

Destacó que se seguirán impulsando las relaciones de cooperación solidaria, respetuosa y complementarias con el programa nacional de lucha contra la pobreza para lograr el desarrollo humano que merece el pueblo de Nicaragua”.

Señaló que se continuará trabajando por la salud, educación, ciencia, arte, cultura, tecnología, protección del medio ambiente y lucha contra el cambio climático.

Además, se continuarán fundamentando las relaciones con las ong en la no injerencia en los asuntos internos, el respeto a la soberanía, independencia, trabajando por la paz, la seguridad soberana y por el bien común de nuestros pueblos, remarcó el canciller Denis Moncada.

Por su parte, el doctor Paul Oquist, Secretario Privado para Políticas Públicas de Nicaragua, dijo que el país fue responsable del 0,02% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en 2018, y es considerado el 6to país más vulnerable a las consecuencias del cambio climático, según el reporte del Índice Global de Riesgo Climático 2019.

Los escenarios futuros según el 5.º informe del IPCC ajustados a las condiciones del país, indican que de 253 municipios, 21 son amenazados por huracanes, 48 por sequía, 33 por inundaciones y 9 por el aumento del nivel del mar”, detalló.

Expuso que en el 2020 Nicaragua fue víctima de los huracanes Eta categoría 4 que entró en el caribe norte el 3 de noviembre, 10 días después el huracán Iota azotó la misma región, esta vez de categoría 5, ambos huracanes de enorme destrucción.

Iota causó la pérdida de 21 vidas en el interior del país debido a derrumbes e inundaciones repentinas, el fenómeno impactó a más de 3 millones de personas en todo el país y ocasionó cuantiosas pérdidas de daños, incluyendo 5 mil 800 viviendas destruidas, 1 mil 750 kilómetros de carreteras dañados, 104 puentes, afectaciones en instalaciones eléctricas de salud, de educación, pérdida de bosques, siembras agrícolas, bancos y aperos de pesca. El valor de las pérdidas y daños es 738 millones de dólares equivalente a 6.2% del PIB”, precisó.

Ante esa situación, Oquist dijo que “no es posible seguir perdiendo en forma creciente periódicamente 6% del PIB y pretender progresar”.

En ese sentido, aseguró que Nicaragua y otros países en desarrollo no podemos enfrentar al mismo tiempo esta pandemia y las del futuro, la gran depresión causada por los confinamientos prolongados y también lograr los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 20-30”.

El futuro de nuestros pueblos depende de corregir esta situación”, apuntó.

Y remarcó que “por eso el GRUN va a luchar internacionalmente en todos los foros por dos decisiones especialmente en la cumbre climática COP-26”.

Primero, se pretende elevar la figura de pérdida y daños al mismo nivel y categoría de mitigación-adaptación en la convención de cambio climático y abrir la puerta para posibilitar el financiamiento de pérdida y daños.

Segundo, se buscará una política de justicia climática con reparaciones en que los países causantes del fenómeno se hagan responsables e indemnicen a los países en desarrollo que están sufriendo las consecuencias de un fenómeno que no han causado y por el que no son responsables.

Es la única solución científica y objetiva en la asignación tanto de las responsabilidades como de las reparaciones”, manifestó.