La agitada pero hermosa vida en el campo, ha tenido grandes transformaciones con el pasar del tiempo, entre ellas la destacada participación de las mujeres como productoras de la agricultura familiar en Nicaragua.

Visitamos la comunidad La Borgoña del municipio de Ticuantepe, para conocer a Yadira del Socorro Ortiz Cruz de 56 años, esposa, madre y productora de la zona, una mujer que no se le sienta mosca a como dice un popular dicho, y es que su agilidad para realizar las actividades del día a día, es digna de admirar.

Al celebrarse este 30 de mayo, Día de la Madre Nicaragüense, mujeres que como Yadira, trabajan día a día la tierra fértil y bendecida, son ejemplos dignos de admirar, ya que además de su amor de madre, tienen gran amor a la tierra y sus animalitos.

Su día a día comienza a las 5:00am. Lo primero que hace es alimentar y darle agua a las gallinas, y a las 6:00am., espera la leche de vaca para colarla y preparar la leche agria y los huevos que vende en la comunidad.

De pequeña recuerda cuando ayudaba a sus padres a trabajar la tierra, y al pasar los años, ese ejemplo quedó, ya que cuando se casó, comenzó a trabajar lomo a lomo junto a su esposo.

La vida en el campo, también ha llevado a doña Yadira en ser testigo de cómo la tierra arrulla la siembra que, tiempo después, la devuelve convertida en cultivos o admirar el amor, cuido y protección que dan los animales a su cría.

Todo se puede con fuerza de voluntad

Esta mujer con 34 años de casada y 3 hijos comenta que con fuerza de voluntad todo se puede, porque luego de su rutina, llega a preparar el almuerzo y otras tareas del hogar.

Tuve 2 varones y 1 mujer, y les garanticé estudios gracias al trabajo de la tierra y así crecieron y se prepararon. Hoy cada uno tomó su rumbo y todavía me preguntan porque sigo trabajando, pero así estaré hasta los últimos días de mi vida, relata.

El buen Gobierno a través del Ministerio de Economía Familiar, (Mefcca) le entregó un bono de 1 vaca a través del programa de ganadería bovina y ahora tiene 3 vacas y un ternero, lo que también se alimentan de sácate Taiwán.

Soy bendecida por mi señor, porque cuando me dijeron de la crianza de mis animalitos con el bono de las vacas, yo tuve mis dudas en ser una beneficiada y me llegó la bendición, manifestó doña Yadira.

Trabajando la tierra, su esposo Francisco Galán nos comentó lo fachento que se siente de tener a doña Yadira como esposa y madre de sus hijos.

Toda la vida hemos luchado juntos, ella para mí es una excelente mujer y madre que ha trabajado conmigo lomo a loco”, dijo.

En el terreno de 3 manzanas diversificadas, doña Yadira tiene parcelas de aguacate, mango, guayaba de fresco, pitahaya, quequisque, frijoles, maíz, chagüite y limón Tahití, real y criollo.