La vicepresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, dijo este martes que en nuestra Nicaragua Dios nos da la Gracia de la unidad de los buenos corazones, la unidad cristiana, la Gracia del compromiso alrededor de la buena esperanza, del mandato cristiano de amor y paz, amor y entrega al prójimo.

"Martes de Pascua, martes de bendición, martes para vivir la pascua florida, unidos fieles a Dios y al prójimo en cuyo rostro sabemos ver el rostro iluminado de Jesucristo nuestro Señor,martes para vivir la pascua, vivir unidos, fieles a Dios y al prójimo en amor cierto y esperanza crecida".

La compañera Rosario Murillo se refirió a que esta mañana leía las oraciones del Papa, las homilías del Santo Padre Francisco en Santa Marta, y decía el Santo Padre, que " ha sido tan iluminador porque nos ilumina todos los días con sus valientes palabras -rezamos por la unidad-dijo el Papa, oramos y oremos para que el Señor nos de la Gracia de la unidad entre nosotros y que las dificultades de esta época nos hagan descubrir la comunión entre nosotros, la unidad que siempre es superior a cualquier división".

“El Papa reza, habla, por un mundo que supere las divisiones, las confrontaciones, un mundo de unidad, un mundo para descubrir la comunión- dice él- entre nosotros. Promover la unidad que es superior a cualquier división”, complementó la compañera Rosario.

La compañera Rosario dijo que "eso, hoy más que nunca y hoy como nunca, quiere decir fortalecer, promover, defender la vida, en todas sus formas, la vida desde el vientre de la madre. Promover, defender la salud y la vida, y defenderla y promoverla fielmente sirviendo a Dios, con fe y confianza y con la fuerza que nos da Jesucristo Resucitado cada día cuando amanece, cada día al amanecer, esa fuerza que nos da Jesucristo, que nos da nuestro Dios, que nos dispone a seguir trabajando con más energía desde el amor, para que la bendición suprema, don supremo de la salud que es don de Dios y derecho humano esencial, derecho de todos llenen de sencilla y humilde alegría y agradecimiento infinito a Dios todos los hogares de nuestra Patria bendita. Reconociendo a Dios como origen y fuente de toda vida”.

La compañera vicepresidenta Rosario Murillo destacó que este martes es para vivir la Pascua, para vivir unidos, fieles a Dios y al prójimo, en amor cierto y esperanza crecida.

“Este martes de Pascua nos sentimos unidos como cada día y como todos los días queremos estar unidos, unidos en oración y trabajo, en oración y reconocimiento amoroso a nuestra Patria hermosa, digna, soberana, esta tierra sagrada que Dios nos ha dado para vivir unidos”.

“Aquí nacimos, Dios nos dio el don de nacer en esta tierra sagrada para vivir unidos, creando, porque somos capaces de crear, vida digna, laboriosa, prodigiosa, no una vida egoísta o indiferente, sino vida digna, laboriosa, prodigiosa porque sepamos reconocer el derecho de todos a vivir dignamente en nuestra natural tradición de fe, familia y comunidad, reconociendo el talento y la capacidad de todos, la creatividad innovadora de todos para que sepamos encontrar, porque sabemos encontrar entre las dificultades, siempre esa luz clara que si entendemos”.

“Aquella adivinanza que cuando éramos niños: Carbón se apaga, carbón se enciende, que luz tan clara, y ahora decimos: Que sí se entiende. Esa luz clara que recibimos y agradecemos porque sabemos que es luz divina, luz de entendimiento, luz de comprensión, luz de conciencia para el camino justo”.

“Así dice el Santo Padre, el camino justo siempre a favor de la gente, siempre a favor de los pueblos, y por eso el Santo Padre pidió rezar por los pueblos, por los gobiernos, por los científicos, y nosotros aquí decimos: el camino justo, tratamos de recorrer el camino justo, porque precisamente nos llena el afán de justicia, derechos humanos esenciales, derechos de todos, a la vida digna, a la vida buena, a la salud, derecho de todos al agua, al saneamiento, a la educación, derecho de todos a la vida buena y digna, y a la vida con unidad, con esperanza”.

La vicepresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo destacó que los nicaragüenses nos sentimos bendecidos porque tenemos capacidad de trabajo, y desde el trabajo creamos prosperidad. Desde esa laboriosidad, esa honradez, esa sencillez nuestra creamos prosperidad y vamos día a día desatando las victorias de la paz en el nombre de Jesús, la paz que es bien, que es tesoro y patrimonio de las familias nicaragüenses, la paz que Dios devolvió a Nicaragua y que nadie en este plano humano terrenal puede arrebatarnos, la paz y el cariño, la paz y el bien, paz y dignidad, paz para trabajar honradamente protegiendo la vida, la salud la fortaleza, la fuerza que tenemos.

“Paz para seguir caminando, promoviendo más y más unidad, por el bien común. Así como nos sentimos, renacidos, vivos, creyendo, creando y amando, entregados al servicio a nuestro pueblo, con amor y con respeto”, comento.

“Bendecimos a todos los que vienen en el nombre del señor, reconociendo el derecho de los humildes, de los trabajadores, de los productores, de los artesanos, de los comerciantes, de los emprendedores, de la gente humilde que trabaja de sol a sol en todas partes, en nuestras calles, comarcas, barrios, comunidades, reconociendo el derecho de todos a la dignidad de la vida, productores, artesanos comerciantes, emprendedores, jóvenes, niños, abuelitos, familias, las mujeres que somos la vida en este país, que damos vida, que defendemos y promovemos la vida, las mujeres que somos beligerantes en este país, protagonistas en este país, que trabajamos a la par de nuestros compañeros y como trabajamos a la par de nuestros compañeros también exigimos respeto para nosotras y para nuestras vidas, la dignidad en nuestras vidas. Y queremos seguir mejorando la vida porque sepamos compartir el pan nuestro de cada día. Solidaridad. Porque sepamos compartir, convivir compartiendo, no convivir comerciando con el bien común. No”, enfatizó.

“Ni los comerciantes de los mercados, ni las mujeres o las familias que tienen las ventas, las pulperías en los barrios o los puestecitos o como decíamos ayer las camionetas y los carretones que pregonan, no, lo que no podemos en estos tiempos en los que queremos aprender a ser mejores, es que se comercie con la vida, con los derechos de los demás, que sepamos compartir el pan y que alejemos, que desterremos cualquier afán de oponerse a la convivencia armoniosa y a la solidaridad, a compartir. Que sepamos desterrar el egoísmo, la complacencia, la indiferencia, la arrogancia o la superioridad que puede adueñarse de nosotros si no estamos pendientes, al cuidado, como dice la gente”.

En este sentido la compañera Rosario Murillo señaló que esa indiferencia, esa arrogancia o superioridad que los pierde a los seres humanos, porque nos pervierte y nos priva de lo mejor de la vida, que es la convivencia armoniosa y solidaria, aprender a dar y mientras más uno da, más feliz está, porque dar es recibir, vivir.

“Así con esa conciencia trabajamos juntos y queremos trabajar juntos como predica en su homilía en el día de hoy el Santo Padre y sobre todo en opción preferencial por los pobres, siempre a favor de los pueblos procurando el camino justo, procurando porque claro, somos humanos, somos imperfectos, pero procurar el camino justo, ya eso es un avance.  Opción preferencial para que los pobres dejen de ser pobres, para que la felicidad de tener techo, tierra y trabajo llene las vidas, la existencia de todos, nos aliente esa alegría”, finalizó.