La vicepresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, en el inicio de esta semana de Pascua agradeció a Dios, en nombre del Pueblo de Nicaragua por permitirnos ganarnos el pan de cada día.

Destacó el trabajo en el campo y el trabajo en las zonas urbanas, “trabajando en el campo, produciendo los sagrados alimentos que llevamos a las mesas de nuestros hogares y familias, y los sagrados alimentos que bendecimos y movilizamos como seguridad alimentaria nacional y como contribución, a través del comercio nacional”.

“Bendito sean todos los comerciantes, las comerciantes por su contribución, a través del comercio en nuestro mercado, en las pulperías, en los barrios, las personas que van con los frutos de la tierra, con los carretones ofertando los productos a las familias, en los barrios y comunidades, ¡Contribución alimentaria! aquí, en esta Nicaragua bendita, en la región y más allá. Alimentos sanos, alimentos que nos nutren y alimentos que nos llegan de la Madre Tierra, que también queremos y cuidamos".

Destacó el esfuerzo y laboriosidad de tantos hermanos y hermanas que comercian, que trabajan con los alimentos, para agregarles valor, y con alimento que hacen también nuevas creaciones, nuestra gastronomía. Y los hermanos y hermanas que cocinan y que tanto admiramos.

Nuestra Madre Tierra nos da para comer y nos sentimos bendecidos de esta Nicaragua que es tan pródiga con tierra fértil, con agua, pero sobre todo con tanto tesoro humano”.

“Nuestros campesinos, nuestros productores, luego nuestros comerciantes, las hermanas y hermanos que venden en las calles, en los barrios, en las pulperías, en los carretones, en las comunidades, en las camionetas que también van con los productos de casa en casa, los alimentos y bienes indispensables para que los milagros de la existencia que con nuestras manos y corazones honestos sembramos cultivamos y cosechamos nos ayuden a cuidárnos más y sean también frutos en los que seamos capaces de reconocer los milagros de Dios y aprendamos también desde esos frutos maravillosos y milagrosos a compartir en todo momento”.

Trabajando con profundo compromiso cristiano

La vicepresidenta informó que el Gobierno de Nicaragua sigue trabajando con crecida esperanza, con profundo compromiso cristiano, “con esa solidaridad que incorporamos a nuestras vidas, y a nuestra misión de vida, de manera permanente, desde esos valores nuestros que son patrióticos, que son esenciales, espirituales, familia, fe, sagradas creencias, comunidad, porque somos una gran familia, cristiana y solidaria”.

“Procuramos con responsabilidad absoluta continuar caminando en luces de amanecer, en luces y auroras, en reencontradas primaveras, con amor al prójimo, que es amor a Dios”.

Como pueblo, cuyo tesoro inmenso es el resguardo de la paz y de la vida, y de la vida desde el vientre materno como bien dice el Santo Papa, el Papa Francisco, como pueblo cuyo tesoro inmenso es el resguardo de la vida en todas sus formas, desde el vientre materno, la vida en todas sus formas y en todo momento”.

“Avanzamos cuidándonos más, queriéndonos más, con el santo nombre del Señor, de Cristo Resucitado, su nombre, su fuerza, en todo lo que hacemos y en todo lo que nos proponemos seguir haciendo, en comarcas, barrios comunidades, entre familias, con las familias, en hogares de fe, para que la vida, que es salud y que es trabajo con salud, se fortalezca y sea vida en bien común”.

Destacó que el Gobierno de Nicaragua sigue trabajando con esperanza “y podemos informar que nuestras instituciones de seguridad soberana y ciudadanía, nuestro Ejército de Nicaragua, nuestra Policía Nacional, nuestro Ministerio de Gobernación, en todas sus dependencias reportan tranquilidad en nuestras tierras sagradas”.

El Sistema Penitenciario Nacional, para tranquilidad de las familias, continúan realizando misas y cultos, que agradecemos profundamente a los pastores, a los sacerdotes, por videoconferencia, “y son nutrición para el alma, para los que están ahí, para los que los visitan y todos tomando las medidas, y le visitan conforme programas”.