Después de un gran y merecido descanso en suelo pinolero,  el nicaragüense y cinco veces campeón mundial Román “Chocolatito” González, conversó con nosotros en la casa de su mamá, doña Lilian Luna, ubicada en el barrio La Esperanza.

Siempre con su humildad y generosidad compartió detalles de la pelea con el británico Khalid Yafai, que le dio la quinta corona, las proyecciones que tiene para el futuro y un poco más acerca de su camino en el boxeo.

Señaló que, ante el triunfo obtenido junto a su equipo de trabajo y el apoyo incondicional de su familia, el trabajo realizado valió la pena.

“Yo pensaba y me imaginaba que iba a ser muy complicada la pelea, porque es un muchacho que se mueve demasiado…Realmente la esquina en ese momento se asustó cuando él se fajó conmigo, en el contra fajo de los golpeos, y pues, esa fue mi ventaja de aprovechar y combinar mi mano. Y al mismo tiempo le iba quitando condición, condición, poco a poco”, confesó Román.

“Chocolatito” le quitó el invicto a Yafai, algo que le da mucho orgullo, pero a la vez le llena de más compromisos para trabajar más fuerte en este 2020 ante lo que pueda venir.

“Hemos hecho un buen trabajo en el campamento. Valió la pena el sacrificio que hicimos en el campamento, y pues aquí tenemos los resultados de ser campeón nuevamente. La verdad, que le agradecemos a Dios por todas las cosas buenas que nos ha regalado y a la misma vez, al público. Le debemos al público y también esos campeonatos son de ellos”, aseveró González.

¿Qué viene próximamente para “Chocolatito” González?

Bueno, aún no sabemos, pero me gustaría pelear con Yoka, una unificación de títulos en Japón y sería una buena bolsa. Vienen compromisos más duros, más difícil y esperando que se den nuevas oportunidades.

¿Qué se siente volver a ser campeón?

Muy feliz, muy contento. La verdad que muy orgulloso. Muchísimo. Porque sabemos que levantarse de nuevo no es fácil, es difícil. Pero el sacrificio que uno hace al final, vale la pena.

“Chocolatito”, la gente y de manera generalizada internacional dicen: Román Gonzáles un seguro Salón de la Fama del boxeo mundial. Solamente Alexis Argüello es el único. Cuando escuchás esos comentarios de los expertos o de los grandes comentaristas, ¿Cómo te llegan esos comentarios?

Muy feliz, porque el sacrificio que hemos hecho durante más de diez años, no ha sido fácil. Ser cinco veces campeón es duro, es difícil. Ellos han visto la calidad mía. Todas las peleas han demostrado quien soy yo en el momento que tengo una pelea y lo he demostrado con mis cualidades, con mis condiciones que hemos tenido, y ellos han valorado eso: ir al Salón de la Fama.

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Pues, yo me siento orgulloso porque Dios me ha puesto en alto y me ha bendecido muchísimo.

También la gente dice: El mejor peso pequeño en la historia del boxeo. ¿Qué tenés que decir cuando la gente te califica como el mejor? No ha habido nadie, no ha habido mexicano, asiático. El mejor en la historia el “Chocolatito” González.

Con mucho respeto verdad, yo siempre había dicho que todos somos mejores y nunca me he considerado más que otro. Todos somos iguales, simplemente que, quizás mis condiciones y mis cualidades me han sacado a flote y he llegado muy lejos.

Yo respeto la decisión, de las cosas bonitas que hablan de mí. Yo siempre he dicho que grande solo es Dios y simplemente nosotros debemos salir adelante y echarle muchísimas ganas de lo que Dios nos regala en esta cualidad que tenemos, que es el talento del boxeo.

La gente te mira ahorita como el boxeador de éxito por todo lo que has logrado, por las condiciones de vida como han cambiado, pero, ¿Vos siempre recordás tus inicios de carrera, cuando había bastantes limitaciones?

La verdad, que siempre había dicho que antes no tenía nada que comer, porque no tenía, pero ahora que tengo, tampoco no puedo comer porque tengo cuidarme en el peso. Nunca nos olvidamos de dónde venimos, una familia muy humilde, sencilla. Dios nos ha bendecido muchísimo y pues eso nunca se olvida de donde nacimos. Los momentos difíciles que nosotros pasamos. Son bendiciones de Dios.

Y una de las cosas más importante es cuando nosotros Dios nos regala muchas bendiciones, hay veces que nos olvidamos de Él, y cuando nosotros nos olvidamos de Dios hay veces que las cosas nos van mal, pero cuando nosotros le pedimos perdón a Dios y queremos volver a los caminos de Él, luego las cosas todo te salen bien. Pero, aquí lo importante es reconocer, ser humilde día a día y tratar de ser mejor persona para la juventud y que ellos puedan ver un buen ejemplo sobre una persona que realmente está luchando, perseverando y salir adelante.

Tenés 49 victorias, ¿esta victoria que obtuviste frente a Yafai, es la que más has disfrutado o en qué lugar la ubicarías entre las que más te ha llenado de satisfacción?

Bueno, todas las peleas son importantes, pero yo creo que esta la puedo colocar más o menos como la primera. ¿Por qué? Me decís. Porque de pasar 3 años, 4 años de no ser campeón del mundo he tenido casi todas mis defensas y las defendí y todo. Ya sabemos las derrotas que tuve con Rungvisai, y luego volverme a levantar, para mí es tener muchas bendiciones y mucha fuerza. Porque no es fácil. Porque al final escuchás mucho comentario malo y si no estás preparado para eso, realmente, eso puede ser como un fracaso para uno.

Eh, mucha gente. He escuchado, que le callé la boca a mucha gente que no cree en mí. Pero no, yo nunca he pensado así, simplemente que la gente tiene derecho a opinar y pensar como uno quiere en la vida. Simplemente hay que pedirle a Dios sabiduría, fortaleza, la bendición de Dios y todo te sale bien.

Y volver nuevamente a ser campeón para mí ha sido una bendición grande. Siento que es como volver nuevamente a revivir, este campeonato.

¿Sentís que hay una espina dejada por Rungvisai, y las dos derrotas o no?

No, la verdad no. Lo que pasó, pasó. Ahora viene un nuevo camino importante, bueno. Así son los combates. Se pierde y se gana. Y hay que reconocer las cosas, las cosas buenas y las cosas malas que te pasan en este mundo del boxeo. Si estás preparado mentalmente y físicamente, realmente te estás dando cuenta en lo que estás metido. ¿Quién quiere perder una pelea? Nadie. Pero hay uno que va a perder. Así son las peleas y no hay que quitarle el mérito a Rungvisai, se lo tiene muy ganado.

Ahora Dios me ha dado la oportunidad de volverme a convertir como campeón del mundo y ahora lo único que me toca es cuidarme mucho más, y vamos a ver cuáles son las cosas buenas que vienen.

¿Cuánto tiempo le queda en el boxeo a “Chocolatito” González? ¿No pensás en el retiro? Porque hay boxeadores que ganan un campeonato y quieren retirarse con el título, ser recordados como monarcas.

Realmente, yo puedo decirte a los 35, un año más. Es hasta cuando Dios quiera. En una pelea se puede terminar todo. Así te lo puedo decir. En una pelea se puede terminar tu carrera y talvez estás joven. Pero Dios me ha guardado por el momento hasta hoy y todo ha salido muy bien. No he tenido ningún problema. Gracias a Dios he estado bien de salud, principalmente. Y, pues, uno de mis sueños es convertirme en campeón de las 118, talvez podés decir que es una categoría muy dura, pero no hay nada imposible en esta vida. Todo se puede, siempre y cuando uno se lo proponga en esta vida.

¿Y para cuando te gustaría dar ese salto?

Más adelante, no ahorita. Imaginate que si Dios me da la oportunidad de conquistar un título de las 118. Antes de ganar, mucha gente, todos los medios de comunicación allá en Los Ángeles (decían) que ya estaba metido en el Salón de la Fama y todo lo que venía era ganancia. Y todo lo que viene es ganancia.

Un título más que Dios me regaló en la vida y no sabemos si pueden venir unos, muchos más. Solo Él sabe, pero lo único que puedo decirte es que hoy en día lo estoy disfrutando como nunca, porque me ha costado muchísimo.

El sacrificio de levantarse en la mañana, las dietas, guanteo todos los días, ir al gimnasio todos los días. Llega un momento que no querés saber nada de eso, me entendés. Ya querés estar con tu familia, ya querés estar en tu casa, tu país que tanto amás, pero al final, la recompensa fue el día de la pelea. Ese fue.

Y siempre todo el equipo, el team Chocolatito, siempre se lo ponemos en las manos de Dios, oramos todos los días a la hora de entrada y salida, y teníamos la fe en Dios que íbamos a ganar el día sábado. Teníamos la unción de Dios y teníamos la plenitud de que Dios tenía preparado todo esto y así fue.

¿Y qué representa el compañero Daniel, la compañera Rosario y el apoyo de toda la familia Ortega Murillo?

Bueno, realmente le agradezco al Presidente, a la Compañera y a toda su familia. A Maurice, que siempre ha estado pendiente principalmente de mi salud, de mi carrera boxística.

Durante los pesajes me estuvo llamando el Comandante, cómo estaba en el peso, que, si todo estaba bien, tranquilo. Le mandaba las fotos que estaba muy bien, esperando todo el pueblo de Nicaragua toda esa pelea.

Yo los considero parte de mi familia ya. Le agradezco a Dios y a ellos que me los ha puesto en el camino, hemos tenido una relación muy especial y pues, al Comandante no lo veo como el Presidente de la República, sino lo veo como un padre más, así lo veo, así lo siento, que es como mi padre y siempre le pido a Dios por su familia, por él que Dios lo siga bendiciendo y que él pueda gobernar este país a como lo mejor se pueda. Que Dios le dé mucha sabiduría, mucha inteligencia y estamos orgullosamente de tener a un Gobierno que realmente ha sacado adelante a los jóvenes, adelante, de los malos vicios. Ha habido muchos deportes promoviendo, y eso es importante.

Cuando un joven está, tiene ocupada su mente se olvida de los malos vicios, hay boxeo, hay cancha de golf, hay de todo.

Promover el deporte es lo más lindo en esta vida que se puede ver en la vida de uno mismo. A la vez, he visto el progreso, el avance de nuestro país, parques, el Polideportivo Alexis Argüello, el Estadio, muchas cosas importantes.

No es que lo esté alabando, sino es que realmente, yo como joven no pude ver nada de eso. Hoy en día puedo ir al parque. Disfrutar de tu familia y pues, estoy viviendo algo que realmente no lo vi cuando estaba chavalo. Hoy en día estoy feliz y contento que mi hijo pueda disfrutar de un parque muy bonito. En todas partes, puede haber en Matagalpa, Chinandega, eso es algo que no se da solo en Managua sino en los departamentos de Nicaragua.

Estamos listos para llegar primeramente Dios, llegar al 2021 y saber nuevamente que seguimos, siempre en la lucha, avanzando con el Comandante, con la Compañera para sacar adelante a este país y esperando en Dios que nos dé la oportunidad y la bendición de que todo salga bien.

Ya saben, todo mundo a votar en la casilla 2 y vamos siempre con el Comandante en la lucha y perseverando, y nunca nos olvidemos, principalmente, que Dios es el que tiene el control de tu vida.