Si hay alguien que siempre tuvo fe y seguridad que Román “Chocolatito” González volvería a ser campeón mundial fue su madre doña Lilian Luna, que en cada pelea se sienta frente al televisor y ve con una serenidad asombrosa cada round del combate.

En el barrio La Esperanza cada pelea del tetracampeón nicaragüense se vive con intensidad, una pantalla gigante trasmite la cartelera y la calle donde vive doña Lilian recibe a decenas de vecinos y pobladores de otros barrios aledaños que llegan a respaldar a la familia de Chocolate.

En el interior del hogar hay muchas fotografías de Román en sus diferentes peleas, hay infinidad de trofeos y minutos antes del combate empiezan a reunirse los hermanos de doña Lilian, sus primos, nietos y amigos cercanos.

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La madre del campeón es muy buena anfitriona saluda a cada persona, en esta ocasión preparó un sabroso arroz a la valenciana y lo repartió a los que abarrotaron la calle. Previo a la pelea ella conversa y siempre está pendiente de los periodistas que llegan a cubrir sus impresiones.

Antes que Román suba al cuadrilátero realizó junto al pastor Carlos Rostrán una oración para pedir a Dios que su hijo no salga lastimado y que gane el combate, luego se sienta frente al televisor.

De ahí nadie la levanta hasta que termine la pelea, en esos momentos su mirada no se aparta de la pantalla, no habla, se toma las manos y su mundo se reduce a ella y al televisor, mientras a su alrededor sus familiares y amigos aplauden cada golpe, cada finta de Román o critican al contrincante cuando comienza a pelear sucio como sucedió en esta ocasión en el sexto asalto.

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Desde el round uno hasta el noveno que culminó el combate con un golpe contundente de Román a Yafai, doña Lilian se mantuvo sentada y cuando vio derrumbarse a Yafai explotó de alegría junto a su familia.

“Sabía que Román ganaría se había preparado muy bien. Estoy muy alegre, orgullosa, estoy feliz”, expresó doña Lilian mientras era felicitada por sus hermanas, su hijo Néstor González y varios de sus nietos.

“Le pedí mucho a Dios que todo saliera bien y le dije a Román ‘pedile a Dios, ponete en las manos de Dios y Dios te volverá a la victoria’ y así fue. Ahora que venga Román le pediré que hagamos un culto en acción de gracias por el triunfo es para Dios”, dijo doña Lilian que agredece el respaldo de Nicaragua a su hijo. 

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“Primero le damos gracias a Dios por esta victoria, eso es lo más importante, Román llegó bien preparado, lo fue mermando en cada round y ahora damos gracias a Dios porque recuperó su campeonato del mundo”, dijo José Luna, tío de Román.

“Siempre cuando hablamos con Román nos ha pedido que antes de cada pelea, antes que se suba al ring nosotros acá hacemos una oración a Dios y confiamos en Él para que salga bien en cada combate”, señaló Rostrán.

“Estoy muy agradecido con Dios, mi hermano hizo una gran pelea y ganó muy bien,  Yafai no rehuyó el combate, se enfrentó a Román y pagó caro”, comentó Néstor.

Cuando cayó Yafai a la lona la explosión de alegría fue contundente tanto en la calle como en el interior de la vivienda de doña Lilian que salió a dar las gracias a los vecinos por nuevamente haber llegado a su casa a ver la pelea y respalda al peleador nicaragüense que ganó el campeonato de las 115 libras de la AMB.

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