El Dr. Carlos Vanzetti nació en Alemania y desde allí emprendió en 1978 el viaje que lo trajo a Centroamérica, después del triunfo de la Revolución Sandinista en 1979 decidió vivir en Nicaragua, años más tarde se nacionalizó nicaragüense y aquí dedicó buena parte de su vida a la neurocirugía, trabajó en el Hospital Lenin Fonseca, compartió sus conocimientos con médicos que siguieron esa especialidad y su nombre lo lleva ahora el nuevo Centro Nacional de Neurocirugía que se construye en Managua, obra que al 30 de septiembre de 2026 alcanzaba un 10 por ciento de avance.
Carlos Vanzetti era el nombre con el que terminó siendo conocido en Nicaragua, pero había nacido como Karl Ernest Fuchs, y antes de establecerse definitivamente en el país se sumó al equipo médico internacionalista que atendía a los combatientes del Frente Sur Benjamín Zeledón, etapa en la que conoció de cerca las dificultades para ejercer la medicina con pocos recursos, experiencia que después lo llevó a utilizar parte de su propio dinero para conseguir instrumentos y materiales fuera del país, gestionando donaciones en Alemania y obteniendo suministros en Estados Unidos, mientras en el Hospital Lenin Fonseca procuraba que los médicos tuvieran material de estudio, que las intervenciones contaran con los instrumentos necesarios y que el servicio recibiera equipos capaces de mejorar la atención de los pacientes.
Su trabajo también lo llevó a Somoto y, más adelante, a una clínica del Hospital Bautista, y aun cuando recibió una propuesta profesional para regresar a Alemania prefirió seguir ejerciendo en Nicaragua y quedarse junto a sus pacientes, con quienes mantuvo durante años una relación nacida de la atención médica y de la vida profesional que ya había construido aquí.
Entre sus años en Somoto y la etapa posterior en el Bautista, fue en el Hospital Escuela Dr. Antonio Lenín Fonseca Martínez donde más se vio su empeño por dejar médicos preparados para continuar la neurocirugía en Nicaragua, en 1984 comenzó a trabajar de cerca con Harvey Soza, meses después se sumó Dagle Avilés y en 1987 llegaron Sebastián Sampson y Rolando Hernández Olivas, jóvenes médicos que no aprendían únicamente escuchando una clase, sino entrando al quirófano, siguiendo los casos y enfrentándose junto al Dr. Vanzetti a las dificultades reales de cada paciente, hasta que ese trabajo docente fue reconocido en 1990 por la UNAN-Managua como postgrado de neurocirugía, permitiendo que nuevos especialistas pudieran prepararse en Nicaragua sin tener que salir obligatoriamente al extranjero para estudiar una rama de la medicina que durante muchos años contó con pocos profesionales en el país.
De esos años también quedaron recuerdos de pacientes y familias, entre ellos el de una persona que contó haber sido operada por el Dr. Vanzetti a los 25 años sin pagar un córdoba y que, al llegar a los 50, seguía agradeciéndole haberle salvado la vida, mientras el Lenín Fonseca terminaba convirtiéndose en referencia nacional para la atención neuroquirúrgica.
La decisión de formar en Nicaragua a sus propios médicos especialistas abrió un nuevo rumbo para la neurocirugía en nuestro país, luego de que la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, encabezada por el Comandante de la Revolución Daniel Ortega Saavedra, orientara que esa preparación comenzara a realizarse aquí mediante la coordinación del Ministerio de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, con sede en León, en momentos en que numerosos profesionales habían emigrado, mientras el Dr. Carlos Vanzetti asumía la tarea de preparar nuevos neurocirujanos, proceso que tomó fuerza con los programas de especialización médico-quirúrgica iniciados en 1982 y con la creación de la UNAN-Managua como institución independiente ese mismo año, permitiendo que los médicos pudieran especializarse sin depender únicamente de estudios en el extranjero, y mientras desarrollaba esa vida profesional también formó su familia junto a Vilma Martínez, nicaragüense originaria de Somoto, con quien tuvo dos hijos, Carmen María, médica ortopédica, y Ernesto, hasta su muerte el 31 de mayo de 2003, después de sufrir un derrame cerebral.
Veintitrés años después de fallecimiento, el nombre del Dr. Carlos Vanzetti vuelve a estar presente en una obra dedicada a la especialidad que ejerció durante gran parte de su vida, la Copresidenta Compañera Rosario Murillo lo expresó al anunciar: “El Centro Nacional de Neurocirugía que seguimos construyendo con el nombre del querido especialista que nos llegó desde los pueblos de Europa, Carlos Vanzetti”, centro que tendrá 75 camas, emergencia, consulta externa, cuidados intensivos e intermedios y cuatro quirófanos equipados con angiografía, uno de ellos con inteligencia artificial, desde los cuales se realizarán cirugías mínimamente invasivas para tratar tumores cerebrales, aneurismas, enfermedades de los nervios periféricos y afectaciones de la columna vertebral, además de procedimientos con radiofrecuencia para pacientes con Parkinson y epilepsia, mientras la obra avanza hacia su conclusión prevista para el 5 de abril de 2027, fecha en que el nombre del Dr. Carlos Vanzetti seguirá presente en cada jornada de atención que se realice dentro del nuevo centro, ahora con recursos que él muchas veces tuvo que conseguir con enormes dificultades, cerrando así una historia que comenzó con un neurocirujano llegado desde Europa y que terminó haciendo de Nicaragua el lugar donde ejerció, enseñó y decidió quedarse.













