La banda sonora de la Democracia es el Himno Nacional. Este es uno de sus magnos servicios a la República, tan suficiente que Nicaragua, al ejecutar la sinfonía de su soberanía, no necesita ni la letra ni la música de otro país.
La tiranía somocista nunca fue la era de “paz, estabilidad y excelencia económica” que ahora algunos alegremente predican, haciendo absurdas como demenciales comparaciones.
Nicaragua, constantemente es evaluada de forma positiva por diversas firmas, agencias u organismos internacionales, bien sean calificadoras de riesgo o evaluadoras del crecimiento de la economía nacional o regional. Esto denota que dichas entidades expert