Dinero va, dinero viene, pasa por el fútbol español y ahí se detiene.

El balompié de España no se cansa de producir dinero, por algo, su Liga de Primera División es una de las más poderosas del mundo.

Y como si lo que produce su Campeonato Superior no fuera suficiente, a los Federados españoles y los dueños y socios de Clubes no les basta y decidieron ganarse un “dinerito” al vender los derechos de su Supercopa a los Jeques de Arabia Saudita.

De ahí, la primera edición de este Torneo que se juega en un nuevo formato y fuera del territorio español. Con la participación de 4 equipos: Barcelona, Atlético de Madrid, Valencia y Real Madrid.

La distribución de los millones será así: Barcelona y Real Madrid recibirán, fijo 6,8 millones de euros cada uno por su participación; el Atlético, 4 millones y el Valencia, 2,5 millones. Los finalistas se embolsarán además 12 millones de euros cada uno, mientras que los otros 2 que no lleguen a la Final, recibirán 8,9 millones adicionales cada uno.

Ya con estas “minucias” en sus arcas, el Valencia y Real Madrid jugaron este miércoles 8 de enero la primera semifinal en el estadio King Abdullah Sport City, en la ciudad de Yeda.

Un partido que resultó casi un “monólogo” de los Merengues que se reflejó a escasos 15 minutos de juego, cuando el alemán Toni Kroos sorprendió al portero y a todo el mundo, al anotar el primer gol olímpico en la historia de este Torneo.

El dominio de los blancos (que vistieron de verde) se multiplicó después de ese tanto con Isco, Kross, Modric, Casemiro, Valverde dominio a placer el medio campo y Ramos, Varane, Mendy y Carvajal férreos en defensa.

A los 39 minutos, Isco recibió el premio a un primer tiempo perfecto. Puso la pizarra 2-0. Así se fueron al descanso. En la segunda parte, nada cambió, el Real Madrid continúo dominando a un Valencia que nunca supo ni pudo responder.

Luka Modric puso el último clavo al ataúd donde ya descansaban los valencianistas. El croata anotó un magistral gol a los 65 minutos.

Ya en tiempo de compensación (93) Sergio Ramos tocó el balón con su brazo, lo que fue revisado en el VAR y el árbitro Gil Manzano decretó la pena máxima que fue concretada por Daniel Parejo.

Y así se escribió la historia de esta millonaria semifinal de Supercopa. La otra llave se decidirá este jueves 9 de enero entre Barcelona y Atlético de Madrid.