La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, destacó este lunes en horas de mediodía que Nicaragua es nuestra, de todas las familias nicaragüenses y no del que tiene más.

Se refirió a nuestra Nicaragua siempre libre, “¿Y qué es ser libre? Ser valiente ¿Y qué es ser libre? Reconocer que esta tierra es nuestra, y no del que tiene más. Nuestra de todas las familias nicaragüenses. Nuestra para trabajarla, nuestra para vivir con orgullo, orgullo de nuestro país, nuestra para resguardar nuestra cultura tradicional, nuestros valores, nuestra gastronomía, para crear éxitos económicos todos los días, nuestra Nicaragua, nuestra de todos. Nuestra para el bien de todos”.

Reiteró la vicepresidenta que Nicaragua es nuestra, de las familias nicaragüenses y no del que tiene más o del que pretende vernos desde ese arriba donde se encumbran sin razón algunos, porque nadie es superior a nadie.

Nadie puede sentirse más que nadie, ni nadie puede arrebatar el derecho de un pueblo bueno, de familias trabajadoras, a vivir tranquilo, a vivir a prendiendo, emprendiendo, prosperando, nadie”, subrayó.

Dijo que no cuentan, ni valen los pretendidos privilegios de los apellidos, esa es historia de un mundo que ya no existe, es historia de un mundo que oprimió, que aplastó, que excluyó, que denigró a las mayorías.

En este sentido dijo que en este mundo de hoy estamos conscientes de que todos tenemos derechos, por eso decimos: Nuestra Nicaragua de todos, no del que tiene más.

Expresó que el valor de las personas no está dado por la riqueza material, porque todos tenemos derecho a vivir prosperando, a crear riquezas y a que esa riqueza y los beneficios de esa riqueza que creamos entre todos, los frutos de esa riqueza, beneficie la vida de todos.

Ese es el sentido de la equidad, de la justicia, ese es el sentido del desarrollo justo y equitativo que todos queremos y el sentido en primer lugar del cristianismo. Compartir, convivir armoniosamente, nunca ser indiferentes, todo lo contrario, reconocer el derecho de cada ser humano a vivir por dignidad, trabajando en paz, aprendiendo, porque todos los días se aprende. Y prosperando porque tenemos derechos al bienestar, a la alegría, a la prosperidad y tenemos derechos a vivir con dignidad”, enfatizó.

Agregó que Nicaragua es libre porque tiene hijos e hijas que la aman. “La amamos y es nuestra Nicaragua, no del que tiene más. No del que cree que puede insultar a cualquier en la calle, no del que cree que puede vivir por encima de las realidades, con delirio de grandeza, no del que cree que puede volver a arrebatar el derecho de las personas, de las familias, de las comunidades, a vivir con alegría, a vivir con esperanza, a vivir con confianza, a reconocer nuestras capacidades y trabajar desde esa potencia que somos cada ser humano, cuando sabemos cuánto valemos y cuanto podemos, porque así es. Valemos y podemos. Y podemos más y valemos más todos juntos, desde el reconocimiento del amor al prójimo como principio básico en nuestras vidas”.

Llamado del Papa Francisco

La compañera Rosario Murillo se refirió al llamado que hace el papa Francisco a construir una sociedad más humana e incluyente.

Es un llamado que hizo este 16 de diciembre el pontífice en una reunión con adultos mayores, trabajadores ancianos.

Llamó a construir una sociedad diferente más acogedora, humana e incluyente en que no se descarte a nadie. Un llamado que acogemos desde ese profundo sentido de identificación humana y humanista con la solidaridad, con el deber que tenemos todos de respetar el derecho a la vida digna y sobre todo a la vida llena. A la vida llena porque nos sintamos útiles, porque no seamos excluidos o descartados, porque nos sintamos reconocidos como seres humanos y porque todo lo que somos cada uno de nosotros, nuestros recursos intelectuales, espirituales sean incorporados como valores en la sociedad, a cualquier edad, en particular los jóvenes”, apuntó la compañera vicepresidenta.

Aquí dice el Santo Padre: destaca la necesidad del diálogo entre ancianos y jóvenes para construir una sociedad más justa, más bella, más solidaria, más cristiana, porque los jóvenes son la fuerza del camino de un pueblo y los ancianos revigorizan esa fuerza con la memoria y la sabiduría. ¡Qué lindas palabras!, exclamó.

Contrarrestemos, dice, la cultura venenosa del descarte, que es exclusión y trabajemos por un sistema económico equilibrado, al centro del que esté el ser humano, no el dinero, porque lo que tenemos es que se excluye con el pretexto de mantener ese sistema económico equilibrado al centro del que no está el ser humano”, continuó la vicepresidenta refiriéndose el mensaje del papa.

Explicó que Francisco habla de un sistema económico equilibrado, no como como el que nos venden, como el que nos trasladan como modelo, al centro del que no está, el ser humano sino el dinero, y eso está mal.

Sabemos que eso está mal, para aquellos que creen que porque tienen dinero pueden humillar, pueden descartar, pueden agredir, o pueden proponerse ilusas realidades. Porque esas no son las realidades. La realidad es un país y un pueblo que lucha con fe y valores cristianos desde la familia, desde el hogar, desde la comunidad, para vivir mejor todos los días, para vivir con dignidad”, sentenció.

La ilusión de la "Cuna de Oro" y el dominio

Se refirió a que en Nicaragua vivimos con derecho y nadie, porque haya nacido en lo que cree es cuna de oro, eso no existe, son ilusiones, ilusiones para el dominio, tiene más derecho  el más humilde de las personas.

Esta tierra es de nosotros los nicaragüenses y no del que tiene más. No del que cree poder más, esas son creencias absurdas. Vivimos en un mundo nuevo, un mundo que hemos venido construyendo con mucha valentía”, añadió.

Decimos que estamos de parto todos los días. Estamos dando a luz ese mundo nuevo con el vigor, la vitalidad, la gloria de nuestros pueblos, valientes, dignos descendientes de tanto héroe y tanto prócer que nos dejaron el legado de la independencia, de la soberanía, de la vida con derecho a la felicidad, vida digna. Por eso decimos, aquí todos tenemos derecho y esta tierra es de nosotros los nicaragüenses. Esta tierra es de todos los nicaragüenses, no del que cree tener más”, afirmó.

¿Qué tenemos? ¿Qué nos llevamos cuando vamos a otro plano de vida? ¿Qué nos llevamos? ¿Qué es tener? Tener es crecer en alma. Tener buen corazón. Eso es tener. Buen corazón. Buena esperanza. Buenos sentimientos, sentimientos de verdad cristianos. Vivir la fe. Vivir la esperanza. Y vivir la fraternidad entre todos los seres y entre los seres humanos, los seres vivos y el planeta”, finalizó la vicepresidenta.