Con la tradicional tiradera de pólvora en punto se las 6:00 p.m. las familias del populoso barrio Monseñor Lazcano dieron el grito de ¿Quién Causa tanta Alegría? ¡La Concepción de María!

En cada calle se observa hermosos y coloridos altares de la virgen, decorados con flores y luces, esperando a los devotos que llegan a cantarle y rezarle.

La Purísima de doña Mercy en el barrio Monseñor Lezcano, lleva  40 años de tradición de celebrar a la virgen y es muy concurrida por los devotos.

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 El milagro que le hizo la virgen son sus 2 hijos, ya que los médicos le habían dicho que ella no podía ser madre.

Doña Mercedes Porras recuerda que fue un 8 de diciembre, antes de entrar al quirófano, ella y su esposo le pidieron a la virgen que a como fuera ella celebraría La Gritería.

Yo no podía tener hijos y la virgen me concedió una niña, y a los 3 meses de embarazo me descubren un tumor, pero la fe mía y de mi esposo pudo más y además de mi niña, también tuve un varoncito y lograron sacarme el tumor, gracias a la madre santísima y desde ese gran milagro decidimos celebrar la Gritería”, subrayó.

Ella le pide a la virgen que, en este 7 de diciembre sigamos teniendo amor, paz, tranquilidad, alegría, gozo, “todos somos nicaragüenses, hermanos y tenemos que estar alegres y con gozo, celebrando a la virgen María que nos protege y quiere mucho”.

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Desborde del pueblo mariano

Monseñor Lezcano se caracteriza por una celebración mariana  llena de alegría y fervor, este 7 de diciembre los capitalinos se han desbordado, con mucha devoción solemnidad y rindiendo el respeto que se merece la virgen, manteniendo la tradición.

En cada casa que se realiza la Gritería se expresa ese fervor a la Inmaculada Concepción de la Virgen María, cantando el tradicional “Tu gloria, Tu Gloria”, “Por eso el Cristianismo”, “Oh Virgen de Concepción” o “Dulces Himnos”, mientras reciben su tradicional gorra.

Los feligreses llevan su novenario, sus maracas y hay quienes llevan su guitarra, para dar los mejores cantos a la “Conchita”, como parte de la alegría de esta celebración mariana.

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Las Abuelitas preservaron tradición

Gabriela Fonseca comentó que fue su abuelita quien le heredó esa devoción a la virgen María, quien intercede por nosotros como abogada misericordiosa.

Desde que yo tengo memoria siempre celebro la Purísima y ahora la celebro yo, pidiéndole a la virgen paz, amor, salud y que me permita más tiempo con mi abuela”, explicó.

Doña Patricia Corea junto a su esposo, hijos y nietos, vivió con mucho fervor esta tradición religiosa.

Demasiada gente en las calles, es increíble ver tanta alegría de las familias, caminando en grupo por las calles de Managua con seguridad y tranquilidad”, dijo.

Don Nicasio Argüello tiene  45 años de celebrar a la Purísima Concepción de María y se mostró contento de ver a los feligreses alegres, disfrutando de esta celebración.

Todo ha transcurrido tranquilo, en paz, miramos a las familias disfrutar de esta celebración y gritando: ¡Que Viva la Virgen!", dijo.

El pueblo de Nicaragua vive esta tradición en paz y tranquilidad, uniéndose en una sola voz, gritando juntos: "¿Quién Causa Tanta Alegría? ¡La Concepción de María!".

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