La compañera vicepresidenta Rosario Murillo señaló este viernes que los tiempos buenos están recuperándose en Nicaragua de la mano de Dios y reiteró que 2020 será un año de nuevas victorias para el pueblo nicaragüense.

Nicaragua bendita, bendita y millones de veces bendita. Siempre linda, siempre llena de orgullo sano, de orgullo bueno, siempre libre, destacó.

Avanzamos desde la esperanza, avanzamos desde la fe y la confianza en Dios Nuestro Señor, añadió.

Avanzamos como pueblo cristiano, solidario, avanzamos como seres humanos especiales, en esta Nicaragua de luz, vida y verdad, tenemos el privilegio de vivir como seres humanos especiales, protagonistas de nuestro destino de nuestro camino, de nuestro buen rumbo y sobre todo de la milagrosa restauración de la paz, de la reconciliación, del encuentro del buen corazón o desde el buen corazón que todos tenemos, todos, las mayorías en Nicaragua que queremos trabajar honradamente, con seguridad, que queremos estudiar y aprender, resaltó.

Que queremos emprender y que queremos seguir adelante, agregó.

Los tiempos buenos recuperándose. Ese paréntesis de horror, de terrorismo y de crímenes, quedando precisamente como reflejo, como espejo, como lo que son, quienes destruyeron, quienes asaltaron, quienes estafaron al pueblo nicaragüense con mentiras, con infamias, con calumnias, reflexionó.

Un paréntesis de mentiras, de falsedades, de engaño, ahí quedan, pero quedan como muestra de lo que son, como muestra de lo que miente, como muestra de la difamación y el horror. La falta de caridad, de solidaridad, de sensibilidad cristiana, la falta de amor, continuó.

Señaló que en esta Nicaragua de nuestra Madre María, de Cristo Jesús, vamos adelante fortaleciendo ese corazón bueno.

Con mucha esperanza, esa esperanza que nadie puede arrebatarnos, ese buen corazón que nos es propio, propio de Nicaragua, propio de las y los nicaragüenses, dijo.

Expresó que con ese espíritu fraternal que crece cada día, nos cuidamos, nos queremos, propiciamos y promovemos respeto entre todos y sobre todo, una buena paz, porque con la paz no se juega.

Vivimos con alegría, vivimos con esperanza, tenemos confianza absoluta en Dios Nuestro Señor como pueblo de fe y nos cuidamos y nos queremos porque nos corresponde a todos custodiar, resguardar la paz, el encuentro y los avances que estamos viviendo en el nombre poderoso de Jesús, añadió.

El año 2020 será un año de muchas nuevas victorias por gracia y de la mano de Dios, enfatizó.

La gran victoria, el amor, que es más fuerte que cualquier forma de odio y de desprecio, expresó.

Sepan que desgraciadamente todavía no aprendemos que despreciar al otro es despreciarse uno mismo. El prójimo merece el amor que nos manda nuestro Rey, nuestro Príncipe, Cristo Jesús.

Nicaragua avanza, crece, desde el amor, desde la paz, desde el encuentro, recalcó.