Cuanta vigencia encontramos en este documento sobre aquellos malos hijos de la Patria que han ofrecido en vender su Patria, en dársela en bandeja de plata al yanqui invasor, el General Sandino hace referencia a Adolfo Díaz, pero en la actualidad hay muchos “Adolfos Díaz y Somozas” que se venden al imperio para apostar su Patria y permitir el injerencismo en Nicaragua.

Sentencia bien nuestro General en este valioso e histórico documento es traidor de la Patria aquel que negocie en secreto con enemigo, que preste ayuda a los invasores. Palabras que en nuestra realidad son las que están pasando.

Vemos en Nicaragua a una derecha golpista entregada al servilismo del gobierno estadounidense que sigue apostando en estos lacayos y malos hijos de la Patria, para apoderarse de nuestro territorio, pero también vemos esta realidad en América Latina y el mundo. Especialmente, en estos momentos, en Bolivia con el golpe de Estado al Presidente Evo Morales, que sólo termina de confirmar la política intervencionista que históricamente Estado Unidos ha mantenido en el continente americano.

Vivimos hace un año y medio el intento de golpe de Estado al gobierno constitucional liderado por el Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, causando el terror con los tranques de la muerte, los malos hijos de Nicaragua vendiéndose a los gringos, cabildeando sanciones contra el mismo pueblo nicaragüense, demostrando su egoísmo y sed de poder, a costa del pueblo mismo.

Contra eso nuestro General Sandino luchó, el Comandante Carlos Fonseca siguió esa misma lucha, así como hoy nuestro Comandante Daniel la continua, así como un pueblo que ama su Patria, que está dispuesta a defenderla del yanqui invasor y de aquellos compatriotas que la ofrezcan y le pongan a precio a nuestra gloriosa bandera azul y blanco y a nuestra soberanía y autodeterminación nacional.

No se merece ser llamado nicaragüense aquel que por “unos” dólares venda a su Patria, solicitando intervención norteamericana, además de sanciones políticas y económicas, que sólo se interpretan en una ambición que no tiene límites. Que esas palabras de hace casi un siglo, hoy, también son vigentes para ellos, la derecha golpista y traidores de cualquier principio nacionalista.

Concluyendo el General Sandino su manifiesto, su compromiso de defender la Patria junto a su Ejército Defensor, ese Ejército que hoy trasciende en cada militante de la causa sandinista y a eso traidores de la Patria, les recordamos estas palabras que la compañera Rosario Murillo dijo este pasado lunes 11 de noviembre:

“… que escuchen, esos racistas, esos pro-imperialistas, esos sicarios, esos Imperios, que escuchen… estamos en las luchas! Y somos Nobles, Valientes, [email protected], [email protected] de estas Tierras Sagradas, donde los atropellos, los golpes, esos infames Golpes de Estado, sabemos que no quedarán impunes”.

Acuerdo sobre los traidores a la Patria
14 de noviembre de 1927

Cuartel General de los Defensores del Derecho Nacional de Nicaragua.

DECRETO:

Augusto C. Sandino, General en Jefe del Ejército Defensor de la Soberanía de Nicaragua, en uso de las facultades concedidas por el mismo Ejército y en apoyo de la Constitución Política de su Patria, hace saber a todo el pueblo nicaragüense lo siguiente:

Son traidores a la Patria:

Todo nicaragüense que con miras políticas traficare con la honra de la Nación, solicitando apoyo oficial de los conquistadores de Nicaragua, así como del gobierno de la Casa Blanca y el que saliere del país como representante del gobierno espurio del traidor Adolfo Díaz.

El que haya celebrado pactos secretos con el enemigo, ya sea como jefe militar o como jefe civil.

El que prestare ayuda a los invasores y traidores para asesinar a los patriotas nicaragüenses que están defendiendo la Soberanía Nacional.

El que subministrare informes, verbalmente o por escrito, declarando contra sus conciudadanos.

El que solicitare protección de los invasores con el pretexto de defender sus intereses, ya sea nacional o extranjero.

A tales delincuentes les será aplicada la misma pena que la Constitución Política señala para los traidores a la Patria.

Al mismo tiempo hago saber a la sociedad nicaragüense, al pueblo con quien me unen los más estrechos vínculos que me obligan a defender sus derechos, y a los extranjeros radicados el país:

Que siendo el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua una institución perfectamente organizada y disciplinada, dará toda clase de garantías efectivas a nacionales o extranjeros siempre que guarden estricta neutralidad.

Dado en El Chipote, a los catorce días del mes de noviembre del año 1927.

Patria y Libertad. –A.C. Sandino.