Padre de la Revolución Popular Sandinista y fundador del FSLN, el Comandante Carlos Fonseca Amador, quien en 1936 nacía en la ciudad de Matagalpa.

Carlos Fonseca es un ícono en la historia de Nicaragua, por eso, hablar de Carlos significa hablar de alguien que no solo es un simple símbolo de la Revolución.

Este 08 de noviembre se celebra su legado, el 43 aniversario de su paso a la inmortalidad y a otro plano de vida, reconociendo su entrega para liberar a Nicaragua de la opresión.

Carlos Alberto Fonseca Amador es considerado una figura emblemática en el Frente Sandinista de Liberación Nacional, un ícono y ejemplo de lucha revolucionaria, que dejó un legado de amor, de principios, humildad, de trabajo, de ideales, de paz, de justicia para todas las generaciones.

El Comandante Carlos sentó las bases para que hoy se pueda estar hablando de restitución de derechos en todos los ámbitos de la vida y de todos los integrantes de las familias nicaragüenses.

Carlos dejó un legado de vida, ya que desde muy joven abrazó la luz revolucionaria, esa lucha justa y como bien hablan sus hijos, él era un padre muy cariñoso que buscaba el tiempo para compartir con la familia.

El Gobierno Sandinista ha venido trabajando con esos principios que el comandante Carlos dejó y que está reflejado en la restitución de derechos que hay en Nicaragua. 

La Compañera Rosario Murillo, en su intervención diaria, dio a conocer que se estará celebrando la vida y el legado de Carlos Fonseca, jefe de la Revolución Popular Sandinista.

Indicó que se desarrollará un acto de Estado el viernes por la tarde, con la presencia de las autoridades de todas las instancias nicaragüenses, así como de otros compañeros y compañeras. "Lo estaremos conmemorando en todos los municipios como Héroe Nacional", manifestó.

La Compañera Rosario expresó que el pueblo está comprometido con esta Patria de vida, luz y verdad; con esta Patria libre de ignorancia, esta Patria fuerte llena de amor.

"Estaremos conmemorando los 43 años de entrega a Nicaragua, de su entrega por la liberación de esta Nicaragua de todos, en la que queremos más unidad y somos más conscientes de los desafíos, señaló.

Vamos ciertos, estamos seguros que es nuestro el porvenir. Nuestro pueblo merece el porvenir que estamos construyendo, que excluye el odio, el egoísmo, la insensibilidad; que nos compromete a todos a trabajar con amor al prójimo y con la esperanza cada vez más en alto, que nos llena de energía victoriosa para avanzar y crecer, aseguró.