Luego de concluir el acto conmemorativo del 163 aniversario de la gesta heroica de la Batalla de San Jacinto en la Casa Hacienda dónde se derrotó a los filibusteros invasores el 14 de septiembre de 1856, la compañera vicepresidenta Rosario Murillo expresó que gracias a Dios se tiene este monumento nacional, templo del honor, la dignidad y de defensa de la soberanía nacional, que nos recuerda qué somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

"¡Qué orgullo! Cuánto honor, cuánto privilegio estar en este templo, templo de la dignidad nacional, templo de nuestra defensa, defensa de la soberanía nacional, templo del honor nicaragüense, cuánto orgullo, cuanto privilegio", aseveró la vicepresidenta de Nicaragua.

Manifestó que la piedra de Andrés en el sentido metafórico contiene el heroísmo nicaragüense y es nuestra esperanza. Su acción heroica nos deja una filosofía de que somos capaces, con creatividad y con arrojo, de defender nuestra patria en todas las circunstancias.

Defender la patria es defender la paz, y amar la patria es amar la paz y eso es lo que nosotros defendemos todos los días, paz, dignidad”, resaltó la compañera Rosario.

La piedra monumental de Andrés también es la capacidad de resistencia, de reacción, de luchar y vencer, no importando cuáles sean las limitaciones o cuán difíciles sean las circunstancias.

La compañera Rosario Murillo hizo referencia a la Proclama emitida por el general de hombres y mujeres libres desde Mérida, Yucatán, México que cumplió 90 años, en la que expresaba:nicaragüenses, que nuestras manos sean ciclón sobre los descendientes de William Walker”.

¿Qué quiere decir Sandino con esa frase? ¿Cuál es la característica de un ciclón? Que espanta, mueve, disuelve, desintegra, que nuestras manos sean capaces de luchar para vencer contra los descendientes de William Walker. Que tengamos la fuerza que tenemos, además, para desintegrar todas las amenazas. Cualquier amenaza a la paz y al derecho nuestro de vivir tranquilos, de vivir trabajando, de vivir avanzando, de vivir creando, con nuestra fecunda imaginación y con nuestro talento creando bienestar para todos”, señaló.

La riqueza la crean los pueblos

Asimismo, indicó que vivimos en una patria justa donde se promueve todos los días derecho para todos, justicia cristiana, amor al pueblo, al prójimo y entre nosotros, y el reconocimiento que todos somos capaces y creadores de riquezas, lo cual es algo que tenemos que interiorizar.

La riqueza la crean los pueblos con el esfuerzo cotidiano, con la decisión, determinación cotidiana, con la inspiración cotidiana, con la fuerza de la fe que recibimos todos los días. Cuando nos levantamos e invocamos a Dios recibimos esa fuerza, la fuerza de la fe que nos dice ‘adelante’, que es posible trabajar para prosperar y que el esfuerzo que realizamos y el esfuerzo que realicemos sea bendecido para que vayamos prosperando victoriosos”, enfatizó.

A la vez, la vicepresidenta compañera Rosario Murillo dijo que desde esta San Jacinto, desde niños se aprende a reverenciar como espejo de nosotros mismos. “Nosotros nos llamamos como nicaragüenses a ser cada vez más capaces, cada vez más valientes, cada vez más amorosos, cada vez más conscientes del privilegio que Dios nos ha dado de nacer en esta tierra de grandeza espiritual. Nacer y vivir en esta tierra de grandes y de grandeza espiritual. Todos tenemos esa grandeza espiritual que nos permite decir sí a la vida, sí al cariño, sí al trabajo, sí a la paz”, puntualizó.

En este sitio histórico, la compañera Rosario dijo sentirse llena de la fuerza y del espíritu invicto que venció a los filibusteros.

Y me siento llena en estos tiempos, nuevos tiempos de defensa de nuestra soberanía, nuestra dignidad, nuestra paz, desde el amor al prójimo. Me siento llena, lleno el corazón, no solo de sentimientos, de emociones que los tenemos, sino también de convicciones y de fortaleza para seguir venciendo, luchando, combatiendo con amor y esperanza, con fe, todas las dificultades que podamos tener”, acotó.

Gracias a Dios hemos ido saliendo adelante y estoy convencida, segura, de que la historia y Dios nuestro Señor tienen un plan para el pueblo nicaragüense y el plan es de victoria, de trabajo y prosperidad, de felicidad, de seguir siendo este pueblo alegre, este pueblo dispuesto, este pueblo grandioso al que tenemos el orgullo de pertenecer todos nosotros”, añadió.

¡Que Viva nuestra Nicaragua! Siempre bendita. Siempre libre. Desde San Jacinto lo decimos con el alma: ¡Nicaragua es y seguirá siendo libre porque tiene hijas e hijos que la aman!, finalizó la vicepresidenta de Nicaragua.