Lo primero que debe saber es que se tienen previstas entre 10 a 17 tormentas con vientos de 63 kilómetros por hora o más, cinco de ellas serán huracanes con vientos de 20 kilómetros por hora o más y se formarán entre dos o cuatro mayores a 178 kilómetros.

Este es el pronóstico de esta temporada de seis meses que va del primero de junio y concluye el 30 de noviembre, cita la agencia TeleSur.

El fin del fenómeno de El Niño en el Pacífico es lo que propicia que las condiciones estén un poco más favorables para el desarrollo de sistemas tropicales en el Atlántico, según el CNH.

Gerry Bell, pronosticador del Centro de Predicción Climática del CNH, considera que “El Niño típicamente suprime la actividad de huracanes en el Atlántico, pero ahora que se ha ido, podríamos ver una temporada más activa".

La probabilidad de que una temporada de huracanes en el Atlántico por encima del promedio es ahora de un 45 por ciento. En mayo esa posibilidad se estimaba en un 30%.

La temporada de huracanes en el Atlántico produce en promedio 12 tormentas con nombre, de las cuales seis se convierten en huracanes, incluidos tres huracanes importantes.

Antes de Dorian, que causó graves daños en Bahamas, se formaron tres ciclones en el Atlántico que recibieron los nombres de Andrea, Barry y Chantal.

Tras Dorian, ya se formaron los ciclones Erin, que no tocó tierra, Fernando, que provocó inundaciones en los estados mexicanos de Nuevo León y Tamaulipas, y Gabrielle, que este viernes se alejaba de las costas en medio del Atlántico.

Las próximas tormentas tropicales se llamarán: Humberto, Imelda, Jerry, Karen, Lorenzo, Melissa, Néstor, Olga, Pablo, Rebeka, Sebastien, Tanya, Van y Wendy.