La fundación Ortiz - Guardián mantiene sus puertas abiertas hacia el público nicaragüense y extranjero desde el año 2000. Cuenta con la colección más grande, pintoresca y distintiva de toda Nicaragua. 

Está conformada por 4 casas conectadas entre sí, ubicada en la calle real, frente a la iglesia de San Francisco. Pertenece a Ramiro Ortiz Mayorga, tataranieto de Norberto Ramírez, así llamada una de las casas del museo, siendo esta la residencia del señor.  

La casa Norberto Ramírez fue reconstruida en el año 2000, y abierta por primera vez al público el 5 de diciembre del mismo año. Seguida de ella surgió la casa de Derbyshire un reconocido oftalmólogo en el año 2002. 

Luego se reconstruyeron las últimas dos llamadas la casa Delgadillo en el 2006 y la casa Deshon en el año 2013. Ambas llamadas así por sus antiguos residentes, personas reconocidas de la ciudad de León. 

La fundación Ortiz - Guardián es reconocida por su gran colección de artes. Cada casa posee distintas temporadas del arte para aquellos amantes de la pintura que deseen deleitarse con las bellezas que estas exponen.   

El propósito principal para la creación de este museo es fortalecer los conocimientos de las personas acerca del arte contemporáneo y el arte nicaragüense. Al igual que las más destacadas obras del arte latinoamericano.

Cada casa cuenta con obras que tienen más de 1600 años, normalmente de la pintura europea. Los cuadros son de personajes reconocidos como los artistas Orlando Sobalvarro, Alejandro Aróstegui y Róger Pérez de la Rocha. 

Cuenta con un reglamento bastante particular por el cuido de las pinturas. El recorrido dura aproximadamente entre 1 a 2 horas. Acompañado de un guía turístico que va explicando cada una de la secciones de las casas y sus artes.

El precio para la entrada del local es bastante accesible y está al alcance de un trabajador promedio de Nicaragua y de igual manera para estudiantes que deseen pasar un momento de recreación y relajación dentro de este mundo de colores.