La diputada del FSLN, Maritza Espinales, miembro de la junta directiva de la Asamblea Nacional y de larga trayectoria revolucionaria, destacó hoy el papel de la mujer en la Revolución Sandinista, que a 40 años tiene más presencia en los logros de Nicaragua.

En declaraciones al programa En Vivo de Canal 4, Espinales se mostró muy contenta de compartir con el pueblo este histórico día como mujer, como sindicalista, como militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

"Hoy vivo este día con alegría, con orgullo, con mucho compromiso. Estos 40 años, yo vengo de la generación de los comandantes donde peleábamos para ingresar,  desde el movimiento sindical yo hice tres intentos para llegar a ser la secretaria general de la Federación", recordó.

 

Señaló que esa lucha la hicieron las mujeres del Frente Sandinista porque "reconocemos el legado del general Sandino, que le dio participación y reconoció la valentía y la capacidad de la mujer".

Resaltó que Sandino reconoció en Blanquita Aráuz, no solo como esposa, si no por la capacidad de la Blanquita, como parte de la estrategia, por la capacidad de ella por la telegrafía y la capacidad de dominar el código morse.

"Luego tenemos al comandante Carlos Fonseca, al comandante Tomás Borge, y al comandante Daniel Ortega, y el orgullo que está al lado de una gran mujer que tiene la firmeza y la decisión de llevar las acciones concretas", indicó, en referencia a la compañera vicepresidenta Rosario Murillo.

Dijo que en este periodo de la Revolución ella comenzó con las secretarías adjuntas, porque antes solo hombres había en las estructuras partidarias.

 

"Ella con su decisión y su tenacidad pone adjuntas, y luego dice que no hay adjuntas, sino equipos de trabajo, que son iguales".

Recordó que en les dijo: No las mando para que hagan café, o para que lleven las cuentas porque son ordenadas”.

Destacó que en esa etapa de la Revolución avanzaron a ese nivel y desde el 27 comenzamos ese camino en el que hemos transitado, y ahora ya estamos en una realidad concreta.

"En 28 aprobamos la Ley de Igualdad y Derechos y Oportunidades, una ley que estaba en lo que dicen es la tubería de la Asamblea Nacional, durmiendo el sueño de los justos, porque no era de interés de los partidos de derecha la participación de la mujer", resaltó.

Entonces comenzaron a darse los cambios de las legislaciones, se llegó a la Reforma Electoral, a la reforma de la Constitución, donde dice claramente que el hombre y la mujer están en igualdad de oportunidades, de derechos y los concretamos en las cuotas que reales, 50-50, dijo.