La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, evocó el legado de compañeros y compañeras que cayeron un día como hoy hace 40 años.

Destacó que primero fue la salida de Somoza en horas de la mañana y que por eso celebramos el Día de la Alegría, luego Fanor Urroz, Mariano, y La Chata” Linarte desde León, caen en Nagarote.

Carolina Osejo y Julio César Benavidez en Villa Nueva, Evertz Vivas Martínez en Muy Muy, José Raúl Ríos Zeledón en Tecolostote, Solón Bustos en Cárdenas. Julio César Molares Herrera en la cuesta El Plomo, Alfredo Mauricio Herrera en la cuesta El Plomo, Gregorio Wilfredo Barquero de Telica, asesinado en la cuesta El Plomo, Petrona del Socorro Santana en El Viejo.

También recordó a Enrique López Morales, cuyo cuerpo fue encontrado en el trayecto hacia Momotombo. Rodolfo Sequeira, en la comunidad el Tamarindo, en León. José Benito Vargas, en el empalme de Izapa y Julio Loáisiga en Los Arcos, León.

 

El 17 de julio, hace 40 años se, liberó Telica, El Jicaral, Santa Rosa del Peñón y La Paz Centro.

Unos años más tarde, 17 de julio de 1989, Francisco Vásquez compañero del Ayote, originario de Camoapa, cae en combate. 1989, la lucha es de siempre, las victorias son nuestras”, subrayó la compañera Rosario Murillo.

También el compañero José López, cae en 1982 luchando para vencer en la otra etapa que nos representó tantas vidas, la guerra contrarrevolucionaria en nuestro país.

Y el año pasado también parte de los intentos contrarrevolucionarios, el golpismo criminal, asesinó a Kelvin Javier Rivera Lainez, originario de Jinotega, fue asesinado en Monimbó el año pasado.

 

La lucha es de siempre, ha sido de siempre en nuestra Nicaragua y la lucha que continúa defendiendo la vida, defendiendo las victorias, defendiendo el programa cristiano y solidario del pueblo nicaragüense, de avances en amor al prójimo, esa lucha, de luz vida y verdad va a adelante cosechando todos los días en amor a Nicaragua triunfos de las familias, triunfos de amor, triunfos de la paz y vamos siempre más allá de la mano de Dios”, enfatizó la compañera Rosario Murillo.