La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, recordó que este 27 de junio se cumplieron 33 años del fallo de la Corte Internacional de Justicia que condenó a Estados Unidos por financiar actividades violatorias del Derecho Internacional en Nicaragua.

Hace 33 años David venció a Goliat. Hace 33 años la Corte Internacional de Justicia en La Haya condenó a los Estados Unidos por financiar actividades violatorias del Derecho Internacional en Nicaragua. (La CIJ) declaró ilegal toda la actividad encubierta patrocinada por el gobierno de los Estados Unidos para contribuir al derrocamiento del Gobierno sandinista de Nicaragua”, indicó la compañera Rosario Murillo.

A esa fecha, ya en esa injusta y criminal guerra contra Nicaragua, habíamos perdido la vida de 38 mil hermanos nicaragüenses. 38 mil hermanos que sucumbieron ante una guerra inclemente que fue condenada por el máximo tribunal de justicia en el mundo, en La Haya”, recordó.

También señaló que en el histórico fallo, la Corte Internacional de Justicia calculó en 17 mil millones de dólares lo que el gobierno norteamericano tenía y tiene que pagar a Nicaragua.

Nuestro comandante Daniel lo ha recordado incontables veces que ahí está esa sentencia moral en primer lugar y el deber de los Estados Unidos de pagar a Nicaragua lo que le debe”, expresó.

La vicepresidenta compañera Rosario valoró que “nunca se puede compensar a un país por la pérdida de valiosas vidas humanas, jamás. Todos esos decenas de miles de muertos no se pueden pagar, el dolor de las familias no se puede pagar, no se puede compensar con dinero; pero moralmente los Estados Unidos están obligados a pagar lo que le deben a Nicaragua por la destrucción de nuestros puertos, de nuestra economía, por haber destruido nuestro país en aquel momento”.

Ahí está la razón que tuvo y tiene Nicaragua de reclamar, de seguir reclamando esa indemnización que moralmente y juridicamente los Estados Unidos están obligados a reconocer. 33 años de esa gran victoria de nuestro pequeño país frente a la potencia norteamericana por sus actividades violatorias al derecho internacional”, aseguró.

Finalmente, la compañera Rosario expresó el reconocimiento del Gobierno “al doctor Carlos Argüello que estuvo a cargo de ese equipo de abogados que supo defender el honor de nuestra Nicaragua. Y recordamos al padre Miguel D’escoto, canciller de la paz, canciller de la dignidad de nuestra Nicaragua allá donde está. Allá donde está el está siempre intercediendo por su país y por su pueblo que merece justicia”.