Este 13 de junio se conmemoraron 40 años de la gesta heroica de los 37 jóvenes, héroes y mártires de la Colina 110 que luchaban por la liberación de Nicaragua y fueron masacrados por la Guardia Nacional de la dictadura somocista.

En el mismo lugar que les fue arrebatada la vida, se efectuó un acto conmemorativo con la presencia de sobrevivientes, madres de caídos, familiares, militancia sandinista del Distrito VII, Juventud Sandinista y equipos políticos de Managua.

El acto fue presidido por el compañero comandante guerrillero Leopoldo Rivas, en representación de la Comisión Nacional del Sandinismo Histórico, quien expresó que Nicaragua es del amor, porque el gobierno revolucionario lo que ofrece es el olivo de la paz.

Podemos decir que la sangre derramada por estos 35 compañeros no fue en vano, como no fue en vano la de todos los héroes y mártires de Managua y de todo el país con la liberación en 1979, afirmó Rivas.

Hizo el llamado a los presentes a tener confianza en la revolución, en el gobierno revolucionario, en el comandante Daniel Ortega, quien conduce dignamente al pueblo en estas batallas y victorias contra la derecha y el oscurantismo mundial.

Kevin Maltez, en representación de Juventud Sandinista, dijo que hace 40 años, al igual que hoy la juventud, hombres y mujeres se sienten orgullosos de seguir siendo fieles a los principios y la bandera roja y negra.

"Hoy como hace 40 años es fundamental y vital defender la paz y aquí estamos todos comprometidos en la lucha por la paz, aseveró.

El compañero César Téllez, sobreviviente de la gesta, recordó ese día en que asesinaron a sus compañeros.

"El 13 de junio, un día como hoy estaba lloviendo, nos atacó la Fuerza Aérea con tres aviones, nos atacaron las fuerzas terrestres y un batallón blindado de Somoza que venía acompañado de una tanqueta y un tractor. Esta operación la denominaron "Rastrillo", fue una operación anillo de toda la colina", relató.

Y prosiguió: "El combate fue cuerpo a cuerpo, a muchos compañeros los agarraron vivos. A dos compañeras que teníamos aquí, que son las heroínas de la insurrección, Nordia Esther Gonzales y Elizabeth Méndez las violaron, las cercenaron y las echaron a la zanja, la pala mecánica se encargó de sepultar los restos".

Se mantiene el espíritu vivo

Para este sobreviviente ellos no han muerto, "sabemos que el espíritu se mantiene vivo en los corazones de cada joven y persona que está en esta colina diciéndole presente y diciéndole al comandante Daniel Ortega que somos fieles a sus principios, a las convicciones, a los valores y mantenemos viva a la revolución".

Asimismo, Marvin Antonio Gutiérrez es uno de los sobrevivientes y fue quien rompió el cerco a la Guardia para que los compañeros que hoy viven pudieran salvarse.

Dijo que ellos lucharon por convicción y una causa de tener un cambio en todo el sistema de vida, "y hoy estamos viendo los logros, hay salud, educación, nuestros chavalos pueden ir a clase, si uno se enferma puede ir al hospital y antes era solo un privilegio para los que tenían riales", subrayó.