A siete años del paso a la inmortalidad del comandante Tomás Borge Martínez, su legado continúa en los nicaragüenses sandinistas que cada día trabajan y luchan porque sus ideales se mantengan vigentes.

El 30 de abril de 2012 se anunciaba su muerte cuando contaba con 81 años de edad, pero una muerte física, porque él continúa vivo en los corazones de los hombres y mujeres del pueblo de Nicaragua que lo recuerdan como un gran revolucionario, antiimperialista y socialista.

Fue uno de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y formó parte de la lucha armada contra la dictadura somocista. Y también es uno de esos “muertos que nunca mueren”, frase propia que él usaba a propósito de Carlos Fonseca Amador.

El historiador Aldo Díaz Lacayo expresó que Tomás Borge tuvo el don de combinar la poesía con la ideología, porque en la forma era un poeta y en el fondo un ideólogo, “por eso era que sus discursos eran incendiarios, porque decía la ideología en forma poética, muy atractiva, muy fácil de entender”.

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Historiador Aldo Díaz Lacayo.

“Yo creo que Tomás merece, merece todos los recordatorios, las conmemoraciones, todas las condecoraciones”, dijo Díaz.

Asimismo, Díaz Lacayo trajo a su memoria aquel momento cuando el comandante Tomás, unos años antes de morir, había dicho que él quería lo enterraran junto con Carlos Fonseca Amador.

“Y ese deseo lo cumplió Daniel. Entonces, al presidente Ortega se le debe cumplir el deseo de Tomás y dejar a Tomás, como dicen los venezolanos, sembrado en el Parque Central al lado de Santos López y de Carlos Fonseca, indicó.

A la vez mencionó que el sexto y último libro del comandante Tomás titulado "Poesía Clandestina Reunida", fue prologado por el presidente Daniel Ortega y parte del texto dice lo siguiente:

“Aquí estás Tomás,
es decir, Nicaragua.
La batalla de un pueblo
reunida en tus palabras,
la Dignidad fraguando Victorias,
desafiando
a los imperialistas de la Tierra,
como lo escribió Sandino
con su sangre bendita
inflamando el fuego
en el corazón de Tomás
su canto resplandeciente
más allá de la vida y de la muerte”
.

Con principios de lealtad

La comandante Doris Tijerino caracteriza a Tomás como un ser humano extraordinario, un revolucionario a cabalidad, leal y que hasta sus últimos minutos de vida fue consecuente con la causa del Frente Sandinista.

“La frase con que mejor yo puedo definir, fue leal a él mismo en primer lugar, a sus principios, a sus valores, al Frente Sandinista, a la revolución, a los compañeros. Fue muy leal con Daniel Ortega”, dijo Tijerino.

Por su parte, el historiador Díaz Lacayo señala, que Borge tuvo una orientación socialista muy sólida, pues dominaba el marxismo leninismo y también los escritos y las arengas de Carlos, “de manera que fue primordialmente carlosfonsequista y en segundo lugar de orientación socialista”, aseveró.

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Comandante Doris Tijerino.

Agregó que fue mucho más que leal, porque tenía la seguridad, confianza y objetivo único de que el Frente debe conservar el poder hasta que mueran de rabia, a como alguna vez él mismo expresó a la oposición que ‘el frente va a gobernar toda la vida hasta que se mueran de rabia’.

“Esto si es una virtud. Tuvo una lealtad permanente, sólida, profunda para Daniel Ortega. Eso es muy importante que se diga… El legado fundamental de Tomás es la lealtad, la profundidad de sus pensamientos revolucionarios, el compromiso con Carlos Fonseca, el don de la poesía combinada con la ideología, la seguridad en sí mismo y esa seguridad proyectada al partido, proyectada al pueblo, la virtud de ser permanentemente impulsivo y al mismo tiempo permanentemente controlado”, dijo Díaz.

Jóvenes deben continuar la tarea

Borge siempre estuvo comprometido con la revolución y fue coherente con su ideología, aunque físicamente no está presente, Nicaragua continúa haciendo y avanzando en revolución y los jóvenes son el bastión fundamental para ello porque “es un proceso, que ha tenido distintas etapas, formas de avanzar”, sostuvo la comandante.

Para la compañera Doris Tijerino, los jóvenes del ayer tienen una responsabilidad de trasmitir a la generación de hoy toda la experiencia e historia de la revolución la que es muy grande y rica, y por qué no, “la memoria de los que hicieron posible el triunfo el 19 de julio”, de lo cual el comandante Borge fue uno de los grandes partícipes.

Aldo Díaz Lacayo refiere que los jóvenes de hoy, después de 17 años que se estuvo fuera del gobierno, responden a una generación desconectada de la lucha popular, aunque no es su responsabilidad, sino de las circunstancias que les ha tocado vivir.

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El historiador Díaz Lacayo señala, que Borge tuvo una orientación socialista muy sólida.

En ese sentido, mencionó: “En primer lugar, los jóvenes tienen la responsabilidad de estudiar la historia, en segundo lugar, estudiar la historia del Frente Sandinista, que está claramente escrita, aunque no está como historia por Carlos Fonseca en todos sus escritos, estudiar a los comandantes de la revolución que ya no están con nosotros, pero que fueron importantes como escritores, estudiar a Daniel por supuesto, los discursos de Daniel y participar activamente en política. En la actualidad, yo creo que los jóvenes son muy activos en política, pero muy pasivos en la ideología revolucionaria”.

Siempre en el corazón del pueblo

Doris Tijerino también retoma la frase dicha por el comandante Borge, que los sandinistas, “somos los más y los mejores”, y aunque parezca “arrogante o pretencioso, pero es la verdad, los sandinistas somos los más y los mejores y ninguno muere, quedamos siempre en el corazón del pueblo”.

Eso lo confirman los mismos nicaragüenses que constantemente visitan el Mausoleo donde yacen sus restos ubicado en el Parque Central, como doña Anabel Gurdián, quien expresó: yo siempre lo admiré a él y me dio pesar su muerte muy prematura, y al aniversario siempre lo vengo a recordar, vengo al Parque aquí donde él está”.

“Él fue uno de los fundadores del Frente Sandinista para que esta revolución se hiciera una realidad y nosotros viviéramos en paz… Nosotros siempre lo tenemos en nuestros corazones”, dijo Edgar Adolfo Bermúdez.