La compañera vicepresidenta Rosario Murillo aseguró este mediodía que el Gobierno Sandinista asegura el pleno y absoluto cumplimiento de los acuerdos alcanzados y los que se firmarán en la Mesa de Negociación.

“Este es un pueblo bueno, que se santifica cada día cuando invoca a Dios para pedir protección, para pedir bendición, para pedir convivencia armoniosa en Nicaragua y trabajo, mucho trabajo que nos fortalece todo el camino de bienestar, para la prosperidad, el trabajo, mucho trabajo que fortalece la paz”, dijo.

Señaló que estamos en una Nicaragua de bendición, de mucha bendición.

“Recibimos muchos mensajes de hermanos y hermanas que comparten con nosotros pensamientos, reflexiones, citas bíblicas y todo, de una u otra manera. En primer lugar dar gracias a Dios, como damos gracias a Dios todos los días, porque estamos avanzando, caminando, comprometidos con la paz, con el entendimiento y fortaleciendo todos los días, avanzando en esa ruta”, añadió.

Confirmó que se va “alcanzando consenso en base a una agenda, que fue aprobada desde el inicio de este trabajo de negociación, de conversación y en base a esa agenda vamos avanzando, gracias a Dios, de su mano siempre y agradecidos a Dios porque vamos adelante”.

Respaldó las palabras del canciller Denis Moncada, quien afirmó esta mañana que este Gobierno de todos nosotros, asegura el pleno y absoluto cumplimiento de los acuerdos que se van tomando, que ya se firmaron y de los por consenso se firmarán, Dios mediante, trabajando juntos, con buen corazón, con buen ánimo, con optimismo, con esperanza desde nuestra fe cristiana que nos une para continuar avanzando en estas rutas de entendimiento nacional”.

Eso lo calificó como una obra milagrosa entre nicaragüenses y de los nicaragüenses. “Y eso es lo bueno, que estamos trabajando, poniéndonos de acuerdo, que vamos adelante y debemos hacerlo, como hemos venido haciendo en un marco de respeto, una comunicación que debe ser respetuosa, porque ahí está el esfuerzo de todos, el empeño de todos, la responsabilidad de todos los que estamos sentados en esa mesa de trabajo por la paz, por el entendimiento y por el avance en nuestra Nicaragua, enfatizó.

Abogó por una comunicación respetuosa, que tome en cuenta que todas las personas merecemos consideración, somos personas, somos nicaragüenses, somos hermanos, somos dignos, somos valientes, y precisamente por valientes es que vamos recorriendo esa camino difícil y complejo, dijo.

Señaló que el único posible, es el camino de la paz, un camino para fortalecer la paz y una agenda que se aprobó y se acordó y sobre esa base se trabajará.

“Reiteramos nuevamente lo que nuestro comandante Daniel nos ha querido transmitir todos los días: aquí estamos para cumplirle al pueblo de Nicaragua que quiere paz como todos queremos paz y aquí estamos para seguir cumpliendo desde esta Nicaragua de cristianismo y solidaridad, para seguirle cumpliendo a la familia para ratificar que vamos adelante”, dijo.

“Seguimos desde el amor fraternal y la solidad cambiando Nicaragua y que lo vamos a hacer todos juntos porque ese es el mandato que tenemos, vivir la fraternidad, vivir en nuestros corazones, en nuestras mentes, en nuestra conciencia la fraternidad que Dios nos manda”, añadió.

Instó al pueblo a nunca apartarse de la misericordia, de la verdad, “más bien, escribir en nuestros corazones que somos como cristianos, hermanos que tenemos en alto el cariño, la misericordia, la luz, la vida, la verdad y sobre todo, queremos que cada día sintamos todos juntos que hay una Nicaragua restaurada y avivándose en paz y tranquilidad”.

“Esas expresiones que todavía de repente se den, vayan quedando reducidas, porque no son expresión del sentir de la mayoría de los nicaragüenses, queremos tranquilidad, abogó.

“Y queremos también trabajar esos acuerdos, seguir trabajando esos acuerdos con tranquilidad, entregados a una misión especial que es la restauración completa del entendimiento y de la paz en nuestro país”, afirmó.

A continuación citó el Proverbio 3.1 de exhortación a la obediencia.

Nuestros corazones guardan sus Mandamientos, porque largura de días y años de vida y paz aumentan.

Nunca nos apartaremos de la misericordia o de la verdad, están en nuestros cuellos y las tenemos escritas en la tabla de nuestros corazones.

Ante los ojos de Dios y de los hombres, hallaremos gracias y buena opinión, cuando cumplimos con la ley de Dios.

Confiamos en Dios de todo corazón, lo reconocemos en todos nuestros caminos y él endereza nuestras veredas.

Amamos a Dios, nos apartamos del mal y sabemos que será medicina a nuestro cuerpo, a nuestras almas y refrigerio para tus huesos.

Honramos a Jehová y le honramos con las primicias de todos nuestros ritos, serán llenos nuestros graneros con abundancia y nuestros lagares rebosarán de mosto.

“Dios promete abundancia, recompensa, alegría, paz, a quienes cumplen como tratamos de cumplir en nuestra Nicaragua con todos su Mandamientos. Quienes confiamos en él sabemos que él endereza las veredas”, comentó la compañera Rosario Murillo.

“Y estamos llenos de ese amor a Dios, que nos dispone avanzar cada día, fortaleciendo paz, entendimiento y paz, reconciliación y paz, unidad y paz, son caminos complejos, caminos difíciles, pero caminos que debemos recorrer y la paz es precisamente ese camino, entendernos, reconocernos, de nuestra diversidad sabernos creativamente unidos como gran familia nicaragüense”, añadió.